El fuerte terremoto que sacudió Colombia este lunes 10 de agosto volvió a despertar una pregunta que suele aparecer después de cada gran movimiento sísmico: ¿cuál ha sido el terremoto más fuerte registrado en la historia?
La respuesta lleva más de seis décadas sin cambiar. El récord pertenece a Chile, donde el 22 de mayo de 1960 se produjo un gigantesco terremoto de magnitud 9.5, el mayor medido instrumentalmente hasta ahora.
Pero la lista no está congelada en el pasado. Un terremoto de magnitud 8.8 ocurrido frente a la península rusa de Kamchatka en julio de 2025 ingresó recientemente al grupo de los diez mayores registrados, según la clasificación actualizada del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Además, América Latina tiene una presencia especialmente fuerte en este ranking: Chile aparece dos veces y otro de los grandes eventos históricos tuvo su origen frente a las costas de Ecuador y Colombia.
Los 10 terremotos más fuertes registrados en la historia
El récord mundial pertenece a Chile y supera ampliamente la magnitud 9, pero un sismo ocurrido en Rusia en 2025 acaba de incorporarse al grupo de los mayores jamás medidos.
Chile, 1960: magnitud 9.5
El Gran Terremoto de Chile, también conocido como terremoto de Valdivia, ocurrió el 22 de mayo de 1960. Su magnitud de 9.5 continúa siendo la más alta registrada instrumentalmente en el planeta.
El movimiento provocó un enorme tsunami que atravesó el Pacífico y alcanzó lugares tan alejados como Hawái y Japón.
El USGS estima que alrededor de 1,655 personas murieron y unos dos millones quedaron sin hogar. Hasta la actualidad, ningún otro terremoto medido ha liberado una energía sísmica superior.
Alaska, Estados Unidos, 1964: magnitud 9.2
El segundo terremoto más fuerte de la historia moderna ocurrió en Alaska el 27 de marzo de 1964. Con magnitud 9.2, sacudió la zona de Prince William Sound y produjo importantes desplazamientos del terreno y un tsunami.
Alrededor de 130 personas murieron como consecuencia del terremoto y las olas posteriores. Sigue siendo el terremoto más potente registrado en territorio estadounidense.
Sumatra, Indonesia, 2004: magnitud 9.1
El terremoto del 26 de diciembre de 2004 frente a Sumatra se convirtió en una de las mayores catástrofes naturales de la era moderna. Tuvo magnitud 9.1, pero su consecuencia más devastadora fue el gigantesco tsunami generado en el océano Índico.
Las olas alcanzaron numerosos países de Asia y África y dejaron más de 280,000 muertos, de acuerdo con las cifras recopiladas por el USGS. El terremoto rompió una sección de falla de aproximadamente 1,500 kilómetros.
Japón, 2011: magnitud 9.1
Otro terremoto de magnitud 9.1 ocurrió frente a Japón el 11 de marzo de 2011. El llamado terremoto de Tōhoku provocó un enorme tsunami que arrasó comunidades costeras y desencadenó el accidente nuclear de Fukushima Daiichi.
Más de 15,000 personas murieron y alrededor de 130,000 tuvieron que abandonar sus hogares. El desastre demostró que dos terremotos de magnitud similar pueden tener consecuencias muy diferentes dependiendo de dónde ocurran y de los fenómenos que desencadenen.
Kamchatka, Rusia, 1952: magnitud 9.0
El 4 de noviembre de 1952, la península rusa de Kamchatka fue escenario de otro terremoto gigantesco. El sismo alcanzó una magnitud de 9.0 y provocó un tsunami que cruzó buena parte del Pacífico.
Las olas llegaron incluso a Hawái, donde provocaron daños materiales importantes. Kamchatka volvería a aparecer entre los mayores terremotos del planeta más de siete décadas después.
Chile, 2010: magnitud 8.8
El 27 de febrero de 2010, Chile volvió a experimentar uno de los terremotos más fuertes registrados. El sismo del Maule alcanzó una magnitud de 8.8 y estuvo acompañado por un tsunami.
Más de 500 personas murieron y cientos de miles de viviendas resultaron destruidas o dañadas.
Pese a su enorme potencia, tuvo una magnitud considerablemente inferior al histórico 9.5 que golpeó el mismo país en 1960.
Ecuador y Colombia, 1906: magnitud 8.8
Colombia también aparece directamente vinculada a uno de los mayores terremotos registrados. El 31 de enero de 1906, un terremoto de magnitud estimada de 8.8 se produjo frente a las costas de Ecuador y Colombia.
El terremoto generó un tsunami que afectó amplias zonas costeras y causó aproximadamente 1,500 muertes. Las ondas atravesaron el Pacífico y el tsunami llegó a ser detectado incluso en la costa estadounidense.
El evento es uno de los principales antecedentes históricos de la enorme capacidad sísmica de la región.
Kamchatka, Rusia, 2025: magnitud 8.8
Es el integrante más reciente de esta lista. El 29 de julio de 2025, un terremoto de magnitud 8.8 ocurrió frente a la península de Kamchatka. El poderoso sismo generó alertas de tsunami en distintos puntos del Pacífico y produjo daños en Rusia.
El USGS lo incorporó posteriormente a su lista de los diez terremotos de mayor magnitud registrados instrumentalmente.
Comparte magnitud con los terremotos de Chile de 2010 y de Ecuador-Colombia de 1906.
Islas Rat, Alaska, 1965: magnitud 8.7
El 4 de febrero de 1965, las islas Rat, en el archipiélago de las Aleutianas de Alaska, sufrieron un terremoto de magnitud 8.7. El movimiento generó un tsunami que alcanzó alturas superiores a los 30 pies en algunas zonas.
Al ocurrir en un área escasamente poblada, las consecuencias humanas fueron mucho menores que las provocadas por otros terremotos de potencia similar.
India-Tíbet, 1950: magnitud 8.6
El listado se completa con el terremoto ocurrido el 15 de agosto de 1950 en la región de Assam-Tíbet. Con una magnitud de 8.6, produjo enormes deslizamientos de tierra y severos daños en una amplia zona del Himalaya.
Al menos 780 personas murieron. Fue uno de los mayores terremotos continentales registrados durante el siglo XX.
¿Cuál fue el terremoto más mortal de la historia?
El terremoto más potente no fue el más mortal. La magnitud indica el tamaño físico del terremoto y la energía liberada, pero el número de víctimas depende de otros factores.
Influyen la cercanía a ciudades, la profundidad del terremoto, la calidad de las construcciones, la hora en que ocurre, los deslizamientos, los incendios y la generación de tsunamis.
El terremoto considerado más mortal del que existen registros históricos ocurrió en Shaanxi, China, en 1556. Se estima que unas 830,000 personas murieron, aunque ocurrió varios siglos antes de que existieran instrumentos capaces de medir con precisión la magnitud de los terremotos.
Por eso no figura en el ranking de los sismos más potentes medidos instrumentalmente.
¿Los terremotos todavía se miden con la escala de Richter?
La expresión “escala de Richter” continúa utilizándose de manera popular, pero los científicos ya no recurren principalmente a ella para medir terremotos de gran tamaño. El USGS utiliza la llamada magnitud de momento (Mw).
Este sistema permite estimar con mayor precisión la dimensión real de terremotos extremadamente grandes teniendo en cuenta factores como la extensión de la falla que se rompió, la rigidez de las rocas y cuánto se desplazaron.
La escala de Richter fue desarrollada originalmente en la década de 1930 para analizar terremotos relativamente locales en California y presenta limitaciones cuando se aplica a eventos gigantescos.
Por eso, actualmente es más correcto hablar de un terremoto de magnitud 7, 8 o 9, sin agregar necesariamente la expresión “grados Richter”.
¿Puede ocurrir un terremoto de magnitud 10?
La escala de magnitud no tiene técnicamente un límite máximo de 10. Pero para que se produjera un terremoto significativamente superior al récord de 9.5 sería necesario que se rompiera una extensión extraordinariamente grande de una falla tectónica.
Hasta ahora, el terremoto de Chile de 1960 continúa siendo el mayor observado y medido instrumentalmente.
Los científicos tampoco pueden anticipar exactamente cuándo ocurrirá el próximo gran terremoto.
Es posible identificar zonas de alto riesgo, estudiar fallas y calcular probabilidades, pero no existe actualmente un método científico capaz de predecir con precisión el día, la hora y el lugar de un terremoto.
El fuerte movimiento registrado este lunes en Colombia vuelve a demostrar por qué la vigilancia sísmica continúa siendo fundamental en una región atravesada por algunas de las zonas tectónicas más activas del planeta.

