Santo Domingo- Hay trayectorias que se miden por los años, pero otras se valoran por las huellas que dejan. Ese es el caso de Luis Sánchez Noble, un empresario dominicano cuya historia, durante más de seis décadas, ha estado marcada no solo por los negocios, sino también por la educación, el emprendimiento y el deseo de abrir oportunidades para las nuevas generaciones.
Su historia comenzó en 1962, cuando inició su primera empresa. Desde entonces, convirtió el espíritu emprendedor en una forma de vida y fue pionero en la introducción de las franquicias en República Dominicana con Narex/Pizza Hut.
Pero detrás del empresario también surgió un hombre comprometido con la formación. Sánchez Noble participó en la fundación de la Cámara Junior de República Dominicana y posteriormente asumió importantes responsabilidades en el sector empresarial, incluyendo dos períodos como presidente de la Asociación de Empresas e Industrias de Herrera, ANEIH.
Su mirada fue más allá de las cifras y los negocios. Desde EDUCA y otras instituciones vinculadas a la educación, trabajó en iniciativas para contribuir a transformar la enseñanza dominicana y acercar al sector privado a los grandes desafíos educativos del país.
Y fue precisamente esa vocación de enseñar y motivar la que lo llevó a crear, en 2012, la Fundación Innovati, desde donde impulso el emprendimiento, la innovación y el crecimiento personal.
A través de sus conferencias, sus ideas han llegado a miles de jóvenes. Según datos de EDUCA, más de 10 mil estudiantes han sido alcanzados por sus iniciativas de promoción del emprendimiento.
Una trayectoria que sigue siendo reconocida. En junio de 2026, la ANEIH volvió a distinguirlo por sus aportes al empresariado y al fortalecimiento institucional.
Porque más allá de las empresas que ayudó a construir, el legado de Luis Sánchez Noble está también en las ideas que sembró, los jóvenes que inspiró y la convicción de que educar y emprender pueden convertirse en caminos para transformar una sociedad.

