El gobernador de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, promulgó una nueva legislación que busca proteger el bolsillo de los consumidores al prohibir la llamada “fijación de precios por vigilancia” (surveillance pricing), una práctica mediante la cual, las empresas utilizan datos personales de los clientes para modificar el precio que pagan por un mismo producto.
La Fair Price Protection Act, firmada este jueves, convierte a Nueva Jersey en uno de los estados con la legislación más estricta del país contra este sistema de fijación de precios, en medio de la preocupación por el aumento del costo de los alimentos y la inflación que continúa afectando a millones de familias.
¿Qué es la fijación de precios por vigilancia?
La fijación de precios por vigilancia consiste en que una empresa recopila información personal de los consumidores, como su historial de compras, hábitos de navegación en internet, ubicación o comportamiento digital, para calcular cuánto estaría dispuesto a pagar cada cliente por un producto.
Con esa información, un mismo artículo podría tener precios distintos para diferentes compradores, incluso si adquieren exactamente el mismo producto en la misma tienda.
Las autoridades de Nueva Jersey señalaron que existen evidencias de que algunos minoristas utilizan la información en línea de los consumidores para modificar los precios mostrados en etiquetas electrónicas y adaptar el costo según los hábitos de gasto de cada persona.
Funcionarios estatales también mencionaron casos en los que compradores encontraron diferentes precios para un mismo artículo dependiendo del perfil del consumidor.
La ley también limita las etiquetas electrónicas
Además de prohibir el uso de datos personales para fijar precios individualizados, la nueva legislación establece una moratoria de un año sobre el uso de etiquetas electrónicas en los estantes.
Estas pantallas digitales permiten modificar los precios de manera inmediata, una característica que grupos defensores de los consumidores consideran facilita la implementación de precios dinámicos y personalizados.
Nueva Jersey se convierte así en el primer estado del país en imponer una pausa de este tipo mientras continúa el debate sobre el impacto de estas tecnologías en el comercio minorista.

Al anunciar la promulgación de la ley, la gobernadora aseguró que los residentes del estado ya enfrentan suficientes presiones económicas derivadas del aumento del costo de vida.
“Las familias de Nueva Jersey ya sienten la presión de los precios más altos. Lo último que necesitan es que las empresas utilicen en secreto sus datos personales para cobrarles más que a otra persona por exactamente el mismo producto”, afirmó Sherrill, en un comunicado emitido en el sitio web de la Gobernación.
La gobernadora añadió que, si las compañías desean competir, deben hacerlo ofreciendo mejores precios y no utilizando la información privada de los consumidores para incrementar sus ganancias.
Sherrill también señaló que factores como la guerra entre Israel e Irán y los aranceles comerciales han contribuido al aumento de los precios de los alimentos, por lo que consideró indispensable fortalecer la protección al consumidor.
Una tendencia que comienza a expandirse
Nueva Jersey no es el único estado que intenta frenar esta práctica.
De acuerdo con las autoridades estatales, Connecticut y Maryland ya cuentan con leyes que prohíben la fijación de precios por vigilancia.
Mientras tanto, en Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul analiza un proyecto de ley similar que ya fue aprobado por la Legislatura estatal y que podría convertirse en una nueva protección para millones de consumidores neoyorquinos.
El tema ha ganado fuerza principalmente entre estados gobernados por demócratas, donde existe preocupación de que las empresas utilicen inteligencia artificial, algoritmos y grandes bases de datos para identificar el precio máximo que cada persona estaría dispuesta a pagar por un producto.
¿Qué significa para los consumidores?
Para los compradores de Nueva Jersey, la nueva ley busca garantizar que todos paguen el mismo precio por un mismo artículo, sin importar su historial de compras, nivel de ingresos, ubicación o actividad en internet.
La medida también envía un mensaje al resto del país sobre la revisión exhaustiva del uso de datos personales en el comercio minorista.
Aunque organizaciones que representan a grandes cadenas de supermercados y comercios aún no han emitido una respuesta oficial a la nueva legislación, el debate sobre los precios personalizados y la privacidad de los consumidores continúa creciendo en Estados Unidos.
Sigue leyendo:
* Precios de alimentos han subido hasta 25% desde 2020; así han golpeado tu bolsillo
* ¿Usas Uber o Lyft? Una investigación halló diferencias de hasta 163% por el mismo viaje
* ¿Te están cobrando más por volar sin que lo sepas? El algoritmo detrás de la polémica de JetBlue


