
Como parte de la remodelación mil millonaria, el gobierno federal tiene la intención de “ordenar a Amtrak que cambie el nombre de la estación Penn de Nueva York”.
En una carta enviada ayer a los líderes de varios comités del Senado -cuya copia obtuvo el Daily News-, el Secretario de Transporte (DOT), Sean Duffy, enumera las “prioridades de la administración” para la reconstrucción federal del centro ferroviario más transitado del país, usado por unos 650,000 pasajeros al día.
En medio de una solicitud de fondos y del respaldo a una legislación que permitiría a Amtrak desviar impuestos estatales y locales, Duffy afirma que la administración tiene la intención de “ordenar” el cambio de nombre.
La carta de Duffy de ayer no menciona cuál podría ser el nuevo nombre de la estación. Sin embargo, la posibilidad de que Penn se una a la larga lista de edificios que llevan el nombre de Trump ha estado en el aire desde que el gobierno federal asumió el proyecto de rediseño, arrebatándoselo a la MTA el año pasado.
“Me imagino que se preguntarán: ‘¿Esta va a ser la Estación Trump?’… (pero) no estamos aquí para anunciar un cambio de nombre”, respondió Duffy con ironía en agosto de 2025 cuando se le preguntó si se mantendría el histórico nombre Penn Station, que ha tenido honrando a la compañía ferroviaria que la construyó en 1910 y la ocupó hasta su fusión en 1968 con su gran rival, New York Central.
La carta de Duffy, dirigida a los líderes de los Comités del Senado de Medio Ambiente y Obras Públicas; Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos; y Comercio, Ciencia y Transporte, aborda más que las prioridades del secretario respecto a Penn. El secretario del DOT solicitó al Congreso la autorización para condicionar los fondos federales al progreso comprobado en la reducción de la evasión de tarifas, las agresiones a pasajeros y las agresiones a trabajadores.
Aunque no se mencionó explícitamente el sistema de Metro de Nueva York, Duffy ha expresado desde hace tiempo su opinión de que ese subterráneo es “inseguro”, e incluso lo recorrió el año pasado con el entonces alcalde Eric Adams.
Mega proyecto mil millonario
Después de años de proyectos fallidos Vishaan Chakrabarti, del estudio PAU Architecture, presentó el mes pasado el diseño ganador de su firma para la remodelación integral de Penn Station. El costo estimado oscila entre los $7,000 y 8,000 millones de dólares, y las obras tardarían 6 años desde finales de 2027.
Una coalición formada por Halmar -filial estadounidense del grupo italiano ASTM Group- y la empresa constructora Skanska estarían a cargo del proyecto masivo. Halmar mantiene vínculos propios con la administración Trump. Peter Cipriano, vicepresidente ejecutivo de Desarrollo Corporativo de la firma, se desempeñó anteriormente como asesor principal en DOT durante su primera presidencia (2017-2021).
Días después de ese anuncio el presidente de la MTA, Janno Lieber, arremetió contra Andy Byford -el responsable designado por Trump para la millonaria renovación de Penn Station en Nueva York-calificando de “simplemente bizarro” el proceso y empañado por “apariencia de irregularidad”. Long Island Rail Road (LIRR) es el principal inquilino de la estación de tren Penn, propiedad de Amtrak.
Un portavoz de la gobernadora Kathy Hochul declaró al respecto que la modernización de Penn Station “es demasiado importante como para no trabajar de manera colaborativa y constructiva con todos los socios”, aunque subrayó la expectativa de que sea transparente y cuente con financiación federal.
Culto a la personalidad
Como empresario, el neoyorquino Trump hizo de su apellido una marca, y desde la Casa Blanca ha intentado lo mismo, no siempre lográndolo.
En los últimos meses ha tratado otras tácticas más burdas para ponerle su propio nombre a la estación Penn. A principios de este año intentó condicionar la finalización del túnel del río Hudson -un proyecto clave para aumentar la capacidad de acceso a la estación Penn- a la obtención de los derechos para renombrar Penn; y le dijo al senador Chuck Schumer que restablecería los fondos que estaba reteniendo si Penn Station y el aeropuerto Dulles de Washington DC pasaban a llevar su apellido. Finalmente los fondos fueron restablecidos por orden judicial.
El mes pasado, tras una decisión judicial, el Kennedy Center de Washington DC eliminó el nombre “Donald J. Trump” que había sido agregado en diciembre de 2025. A principios de este mes el Aeropuerto Internacional de Palm Beach, en Florida, fue renombrado en honor al mandatario.
Además EE.UU. emitió una edición limitada de 25,000 pasaportes conmemorativos por el 250 aniversario que incluyen el rostro y firma de Trump; también este mes la Casa de Moneda de los Estados Unidos comenzó a acuñar monedas conmemorativas de $1 dólar con el rostro del republicano nativo de Queens (NYC).


