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A un año de la masacre en la sede de NFL en Nueva York muchas heridas siguen abiertas

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Un lunes apacible de verano en la lujosa Park Av de Manhattan terminó en tragedia cuando el 28 de julio de 2025 el joven suicida Shane Devon Tamura (27) entró disparando en el rascacielos que alberga la sede de la NFL (National Football League) en Nueva York, matando a cuatro personas e hiriendo a otra más.

En total Tamura disparó casi 50 veces. Las víctimas fueron alcanzadas al azar, cuando estaban trabajando, incluyendo el detective NYPD Didarul Islam, nativo de Bangladesh, quien fue el primero en morir, y menos de un mes después su viuda dio a luz al tercer hijo de la pareja.

Se prevé que el alcalde Zohran Mamdani y la comisionada de la policía, Jessica Tisch, encabecen una ceremonia conmemorativa. Este martes también marca la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Aland Etienne, denominada así en honor al guardia de seguridad que perdió la vida mientras intentaba desactivar los ascensores del edificio durante el ataque. La normativa establece la primera ley de salario mínimo del sector privado en la Ciudad de Nueva York desde 1964 y elevará el pago mínimo de los guardias de seguridad privados a $22.20 dólares por hora a partir del 1 de enero de 2027. También implementará de forma gradual beneficios de salud, las vacaciones y días festivos remunerados, resumió ABC News.

En la víspera del primer aniversario de la tragedia, el 18 de julio una placa conmemorativa fue develada en la cuadra de Parkchester (El Bronx) donde vivía el oficial, bautizando la intersección de East 172nd St y Beach Av “Detective Didarul Islam Way”, reportó Bronx Times.

La presidenta del condado, Vanessa Gibson, la fiscal de distrito, Darcel Clark, la concejal Amanda Farías y los senadores estatales Jamaal Bailey y Nathalia Fernández asistieron al evento, al igual que el presidente de la Asociación de Beneficencia Policial (PBA), Patrick Hendry, y muchos compañeros. La comisionada Tisch, pronunció un discurso en el que expresó que los seres queridos de Islam han vivido un año sin su presencia. “Esta calle llevará ahora el nombre de un hombre que hizo de Nueva York su hogar y dio su vida por protegerla“, citada por CBS News.

“Era el tipo de agente de policía que todo mando desea tener: aquel que guiaba al recién llegado, que se quedaba hasta tarde para ayudar a un vecino y a quien nunca había que pedírselo dos veces”, afirmó Muhammad Ashraf, superior de Islam. “Para Didar, este trabajo nunca fue simplemente un empleo; era una vocación”.

¿Quiénes eran las personas abatidas?

Wesley LePatner
Esposa y madre de dos hijos, detalló ABC News. A sus 44 años era la directora global de Core+ Real Estate y directora ejecutiva de Blackstone Real Estate Income Trust. “No hay palabras para expresar la devastación que sentimos. Wesley era un miembro muy querido de la familia Blackstone y la extrañaremos profundamente”, declaró la empresa en un comunicado. “Era brillante, apasionada, cálida, generosa y muy respetada dentro y fuera de nuestra firma”.

Aland Etienne
Oficial de seguridad de 46 años baleado en el lobby del edificio. “Era más que un hermano: era un padre, un hijo y una luz en nuestras vidas”, dijo Gathmand Etienne en redes sociales. “Nuestros corazones están destrozados y les pedimos sus oraciones y fortaleza mientras atravesamos este momento doloroso. Descansa en paz, hermano. Nunca serás olvidado”. El presidente del sindicato 32BJ, Manny Pastreich, recordó a Etienne como un “agente de seguridad dedicado que se tomaba su trabajo con extrema seriedad”. Y agregó: “Esta tragedia refleja el sacrificio de los agentes de seguridad que arriesgan sus vidas a diario para mantener seguros a los neoyorquinos y nuestros edificios. Cada vez que un agente de seguridad se pone el uniforme, arriesga su vida. Sus contribuciones a nuestra ciudad son esenciales, aunque a menudo no se valoran. Aland Etienne es un héroe neoyorquino. Lo recordaremos como tal”.

Julia Hyman
Joven de 27 años, fue la 4ta persona fallecida en el tiroteo y la víctima más joven. Trabajaba como asociada en Rudin Management en el piso 33 de 345 de Park Avenue, donde el pistolero se suicidó. “Todos en nuestra empresa estamos devastados por la tragedia sin sentido “, declaró la empresa Rudin en un comunicado. “Nos solidarizamos con las familias y seres queridos de los fallecidos y oramos por la recuperación completa de los heridos”. A Hyman le sobreviven sus padres y hermana. En 2020 se graduó con honores de la Escuela de Administración Hotelera de la Universidad Cornell, donde realizó una especialización en bienes raíces.

Didarul Islam, oficial NYPD
Inmigrante de 36 años nativo de Bangladesh, era un oficial de la Policía de la ciudad de Nueva York asignado a una comisaría en El Bronx. Llevaba cuatro años en NYPD y dejó a su esposa embarazada de ocho meses y dos hijos pequeños. “Estaba haciendo el trabajo que le pedimos”, declaró la comisionada policial, Jessica Tisch. “Se puso en peligro. Hizo el máximo sacrificio, recibió un disparo a sangre fría, vistiendo un uniforme que representaba la promesa que le hizo a esta ciudad. Murió como vivió: un héroe”. Fue ascendido a detective en su funeral. Su padre, Abdur Rob, sufrió un infarto leve cuando se enteró de que su hijo no había sobrevivido al tiroteo masivo.

La enfermedad ETC como posible motivo de esta masacre

“Cuando te miro a los ojos y a los de papá, sólo veo decepción… Los quiero, mamá. Lo siento“, escribió Tamura en una carta suicida hallada en su hogar en Las Vegas, leída por la Policía de Nueva York y citada por CNN.

Esa carta hallada en el hogar de Tamura en Las Vegas era similar a una nota suicida a la que llevaba al momento de balearse a sí mismo en Manhattan, así como medicamentos antipsicóticos recetados, indicó The New York Times.

La NFL aparentemente era el objetivo del pistolero. Tamura viajó manejando desde Las Vegas -donde trabajaba en un casino- y había estado lidiando con problemas de salud mental durante años. Estaba convencido de que la NFL era la culpable de su encefalopatía traumática crónica (ETC), una enfermedad cerebral degenerativa relacionada con lesiones craneales repetidas. En septiembre la Oficina del Médico Forense de la Ciudad (OCME) confirmó que sí padecía ese mal.

Tamura, nativo de Hawaii, estuvo bajo custodia psiquiátrica en 2022 y 2024, según un funcionario policial. Aún así compró su rifle AR-15 por $1,400 dólares al hombre que lo supervisaba en su trabajo en el Horseshoe Casino de Las Vegas, informó NYPD. Su jefe también le vendió el auto BMW negro que Tamura condujo de Las Vegas a Nueva York.

Según NYPD, entró a Manhattan desde Nueva Jersey la tarde del lunes 28 de julio y luego condujo hasta 345 Park Ave., estacionándose entre las calles 51 y 52 poco antes de las 6:30 p.m. Una revisión del auto del pistolero reveló una serie de artículos, incluidas municiones, otra arma cargada (Colt Python calibre .357), auriculares posiblemente utilizados para prácticas de tiro, dos teléfonos celulares, el antidepresivo Zoloft y cannabis.

Sobre el posible motivo del ataque culpaba a la NFL de su enfermedad, pero nunca jugó fútbol americano profesional, sólo lo hizo en la escuela secundaria. Los escritos que fueron encontrados en su ropa después de que se disparara fatalmente en el pecho con un rifle eran divagaciones de varias páginas, según informaron fuentes policiales.

Escribió dirigiéndose a Terry Long, ex jugador de los Pittsburgh Steelers a quien le diagnosticaron ETC tras tomar anticongelante para suicidarse hace 20 años. “Terry Long, el fútbol americano me provocó ETC y me hizo beber un galón de anticongelante”, decía la nota, según las fuentes. “No puedes ir en contra de la NFL, te aplastarán (…) Por favor, estudien el cerebro para detectar la ETC. Lo siento. La liga ocultó a sabiendas los peligros para nuestro cerebro para maximizar las ganancias”, escribió. “Nos fallaron”.

La enfermedad ETC sólo se puede diagnosticar tras el fallecimiento, mediante un examen cerebral. Los cerebros afectados por ETC suelen mostrar signos de atrofia, como disminución de la materia gris y aumento del líquido cefalorraquídeo, además de una acumulación de proteínas anormales que destruyen las células cerebrales y que también se asocian con la enfermedad de Alzheimer, según un estudio reciente de 2025 por Oxford Academy.

Shane Tamura tenía 27 años.
Shane Devon Tamura tenía 27 años.
Crédito: Las Vegas Metropolitan Police Department | Cortesía

Demanda millonaria por negligencia

En diciembre la viuda del detective, Jamila Akhter, presentó una demanda por $65 millones de dólares contra el rascacielos 345 Park Avenue y a varios de sus inquilinos, incluyendo la NFL (National Football League), acusándolos de negligencia en la seguridad del edificio por no haber detenido a Tamura.

Tras la demanda-que sigue abierta-, la NFL declaró en un comunicado que estaba “agradecida a los agentes del orden que respondieron con valentía, incluido el agente Islam, quien dio su vida para proteger a los demás”. Días después de la masacre, la liga sugirió reforzar las medidas de seguridad en estadios, las oficinas de los equipos y la suya.

“Ni una sola medida de seguridad -barreras físicas, sistemas de detección de armas, cámaras o vigilancia humana- disuadió, detectó, interrumpió o retrasó el paso sin obstáculos del atacante desde la calle, subiendo las escaleras y cruzando la plaza hasta las puertas del vestíbulo”, afirma la demanda. “Con total impunidad, el agresor irrumpió en la entrada y comenzó a disparar en el vestíbulo, hiriendo mortalmente a la víctima (Islam) con cuatro disparos, tres de ellos en la espalda y uno en el brazo”.

El edificio también carecía de un sistema de notificación coherente, según la demanda, y no proporcionó a los guardias de seguridad ni a los agentes del Departamento de Policía de Nueva York que trabajaban en servicios especiales remunerados, como el detective Islam, dispositivos compatibles para comunicarse. Igualmente denuncia “fallas sistémicas agravantes” que permitieron a Tamura tomar el ascensor hasta el piso 33 del edificio, donde mató a su cuarta víctima.

Además de las acusaciones contra Rudin, la demanda acusa a McLane, la empresa de seguridad, de no contar con suficiente personal debidamente capacitado para prevenir o retrasar el tiroteo. Uno de los guardias de seguridad de la compañía, Aland Etienne (46), fue otra de las víctimas mortales, además de las mujeres Wesley LePatner (44) y Julia Hyman (27), quienes trabajaban en oficinas en ese edificio.

La demanda presentada también acusó a NFL de no informar sobre las amenazas de violencia en el edificio y de no implementar protocolos de seguridad cuando “sabían o deberían haber sabido” que existía la posibilidad de amenazas de violencia por parte de ex jugadores o personas que padecen ETC.

Fuente Informativa


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