Santo Domingo. – Tras la suspensión temporal por parte de Estados Unidos de las importaciones de mangos procedentes de la República Dominicana, medida que, según estimaciones, genera pérdidas superiores a US$1.5 millones, la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA) advirtió que la Unión Europea podría adoptar una decisión similar si no se implementan medidas para fortalecer los controles fitosanitarios.
El presidente de la ANPA, Tito Hernández, expresó que el país permanece a la espera de la decisión que adopten las autoridades europeas y recordó que ese mercado representa el principal destino de las exportaciones dominicanas de mango.
«Estamos a la espera de que la Unión Europea también suspenda la importación de mango. Debemos recordar que Estados Unidos representa apenas el 11 % de las exportaciones dominicanas de mango. El resto corresponde a la Unión Europea, que es mucho más estricta que Estados Unidos en materia fitosanitaria», afirmó al ser entrevistado en el programa Despierta con CDN.
Hernández sostuvo que el principal desafío para la República Dominicana y los demás países exportadores es garantizar la inocuidad de los alimentos, en un contexto en el que los mercados internacionales exigen estándares sanitarios cada vez más rigurosos.
«El gran reto no es solamente producir más alimentos, sino producirlos con calidad y seguridad fitosanitaria. Ese es el camino que exige el mercado internacional. Estados Unidos mantiene controles estrictos, pero la Unión Europea lo es aún más, y otros mercados, como China, también demandan elevados estándares de calidad», manifestó.
Al ser consultado sobre las advertencias que, según se ha informado, realizó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) desde 2023 por posibles incumplimientos fitosanitarios, Hernández explicó que las autoridades estadounidenses mantienen un seguimiento permanente a los países exportadores y brindan asistencia durante el proceso de supervisión.
Según indicó, esas observaciones eran conocidas por distintos actores del sector, aunque consideró que las autoridades dominicanas no adoptaron oportunamente las medidas correctivas necesarias.
«Estados Unidos mantiene protocolos muy estrictos y da seguimiento permanente. En el país se conocía que se habían realizado varias advertencias, pero entendemos que desde el Ministerio de Agricultura hubo complacencia frente a esa situación», sostuvo.
El dirigente agropecuario afirmó, además, que la suspensión de las exportaciones evidencia debilidades en el sistema nacional de vigilancia fitosanitaria y advirtió sobre el impacto económico que la medida podría tener en el sector.
«Existe una debilidad institucional para proteger la sanidad vegetal y la sanidad animal que ningún gobierno ha enfrentado con la firmeza necesaria. Esta situación afecta a más de 2,100 productores de mango, unas 150,000 tareas cultivadas y a un comercio que el año pasado generó alrededor de US$50 millones«, expresó.
Respecto a las denuncias sobre retrasos en los pagos al personal técnico del Ministerio de Agricultura, Hernández aclaró que no se trata del salario base, sino de incentivos económicos.
«No se trata del pago de salarios. Lo que se ha retrasado es el incentivo que reciben los técnicos. Al inicio de esta gestión se pagaba con regularidad, pero actualmente presenta retrasos de tres y hasta cuatro meses», explicó.
¿Por qué Estados Unidos suspendió las importaciones de mango dominicano?
La suspensión temporal de las importaciones de mango dominicano hacia Estados Unidos fue anunciada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) debido al incumplimiento del protocolo fitosanitario establecido por el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS, por sus siglas en inglés).
La decisión se produjo tres años después de que las autoridades estadounidenses advirtieran a la República Dominicana sobre debilidades en los protocolos de inspección y control de la mosca de la fruta (Ceratitis capitata), una de las principales plagas que afectan este cultivo.
Según las autoridades estadounidenses, las observaciones realizadas no fueron corregidas dentro de los plazos establecidos, lo que motivó la suspensión temporal de las importaciones hasta que el país demuestre el cumplimiento de los requisitos fitosanitarios exigidos.
El incumplimiento se concentra en la colocación y monitoreo de trampas para la mosca de la fruta, cuyo uso es obligatorio dentro de los requisitos de exportación.
El protocolo establece que el índice de presencia de esta plaga en las fincas no debe superar el 0.5 %. Sin embargo, las inspecciones técnicas detectaron niveles superiores al límite permitido.
Las trampas, que utilizan atrayentes alimenticios, constituyen uno de los mecanismos exigidos para garantizar que la fruta esté libre de plagas antes de ser sometida al tratamiento hidrotérmico y posteriormente exportada.
Lo que dicen las autoridades
En un comunicado, el Ministerio de Agricultura informó que, a través de la Dirección de Sanidad e Inocuidad, puso en marcha una serie de medidas para fortalecer los controles fitosanitarios y garantizar la continuidad de las exportaciones de mango hacia Estados Unidos y Europa.
La institución recordó que en 2025 las exportaciones de mango superaron los US$50 millones, consolidándose como uno de los principales rubros agrícolas de exportación del país.
Entre las medidas adoptadas figuran la designación del ingeniero Jeurys Arias como nuevo coordinador del programa de monitoreo de la mosca de la fruta y la creación de una comisión encargada de revisar el 100 % de las trampas utilizadas para capturar el insecto Anastrepha obliqua.
El plan también contempla el fortalecimiento del sistema de monitoreo, la reestructuración del programa de automatización de la información, la corrección de la georreferenciación e identificación de las trampas y la implementación de un plan de acción correctivo.
Al ofrecer los detalles de las medidas, el director de Sanidad e Inocuidad, Emidio Gómez, explicó que las acciones buscan restablecer plenamente la confianza de los mercados internacionales y garantizar el cumplimiento de los estándares fitosanitarios exigidos para las exportaciones dominicanas.


