“El que quiere saber cómo se siente el infierno, tiene que meterse un día en verano a cualquiera de las estaciones subterráneas del metro de Nueva York, especialmente las de Manhattan. En las estaciones El calor es infernal”, así pone en palabras la dominicana Senobia Vega lo que siente cada vez que el mercurio sube en la Gran Manzana, lo que hace que las temperaturas en varias paradas del subway se sientan como hornos.
Y como una manera de buscarle solución al problema, que levanta quejas de miles de usuarios que dependen del sistema de transporte alrededor de condados como Queens, Manhattan, Brooklyn y El Bronx, el alcalde Zohran Mamdani y la gobernadora, Kathy Hochul, anunciaron este lunes una iniciativa que empezará a probarse en la estación Chambers Street de las líneas J y Z. La meta es bajarle el calor a esos espacios.
Los gobernantes neoyorquinos presentaron el plan para reducir la temperatura en las plataformas y andenes del metro, a través del aprovechamiento de la energía térmica en el Bajo Manhattan, donde estudiarán la primera Red de Energía Térmica (TEN) como parte del proyecto de revitalización de la estación Chambers Street J/Z.
El plan incluye también la estación Brooklyn Bridge-City Hall de los trenes 4,5 y 6, que en el verano alcanza temperaturas promedio de 96 grados Fahrenheit. Además con el plan se busca reciclar el calor residual para los edificios municipales cercanos durante los meses de invierno.
“Durante años, los neoyorquinos han sufrido el sofocante calor del verano en las plataformas del metro, sin aparente esperanza de un viaje más fresco. Hoy, puedo asegurar a los usuarios durante esta calurosa semana de verano que la ayuda está en camino”, dijo la gobernadora Hochul, tras calificar el plan como innovador. “En colaboración con el alcalde Mamdani y la MTA, estamos aprovechando la tecnología climática de vanguardia con un propósito realmente admirable: hacer que nuestras estaciones de metro sean tolerables durante el verano y calentar edificios municipales esenciales durante el invierno”.

La mandataria estatal explicó que el estudio que comenzará a adelantarse allí “ayudará a identificar maneras de reducir el calor, mejorar la comodidad de los usuarios y mitigar los problemas relacionados con el calor que pueden provocar retrasos en el servicio”. La revitalización integral de la estación Chambers Street, que tiene 113 años de antigüedad, se financiará con los ingresos del sistema de tarificación por congestión del Plan de Inversiones 2020-2024 de la MTA.
El alcalde Mamdani resaltó que además de darle un respiro contra las temperaturas infernales que sienten los usuarios del metro en estaciones como esas, el proyecto contribuirá con el medio ambiente y la reutilización de energía para el invierno.

“Hay pocas sensaciones peores que escapar del calor extremo del verano y encontrarse en una plataforma de metro aún más caliente. Desafortunadamente, para millones de usuarios, esta es la realidad de nuestro sistema de transporte público, con algunas estaciones que alcanzan temperaturas hasta 20 grados por encima de la temperatura exterior”, dijo el burgomaestre.
“Ahora tenemos la oportunidad de hacer algo más que reconstruir la estación de Chambers Street por completo. Podemos lograr que nuestras plataformas de metro sean más frescas y cómodas, aprovechando el calor residual durante el invierno”, agregó el Alcalde. “Esto se traduce en menores costos energéticos, un sistema de metro más resiliente y un futuro energético más limpio para la ciudad de Nueva York”.
El presidente y director ejecutivo de la MTA, Janno Lieber, reconoció que a pesar de la iniciativa, la tarea no será nada fácil, pero se mostró optimista y mencionó que siguen buscando alternativas para que las estaciones se sientan más frescas durante el verano.

“Reducir la temperatura es un verdadero desafío en un sistema centenario con entradas y rejillas de ventilación abiertas por todas partes”, dijo el funcionario de la Autoridad Metropolitana de Transporte. “Estamos explorando soluciones, nunca antes probadas en el transporte público, para hacer que las estaciones sean más confortables y, al mismo tiempo, ayudar a reducir los costos de energía. Todos salimos ganando”.
La iniciativa, que forma parte de los esfuerzos de la Ciudad y la MTA para hacerle frente a los efectos del cambio climático también espera que a través de la refrigeración radiante, que según explicaron, puede ser entre un 25% y un 35% más eficiente energéticamente que el aire acondicionado convencional, elimina el calor haciendo circular agua fría a través de paneles en paredes y techos, o mediante tuberías integradas en los suelos, lo que permite que las superficies frías absorban el calor directamente.
“Los sistemas de redes de energía térmica (TEN, por sus siglas en inglés), ya en uso en varios hospitales y universidades, transfieren calor entre edificios, reduciendo así considerablemente la dependencia de los combustibles fósiles”, aseguró la Gobernación, al tiempo que indicó que “el estudio de viabilidad inicial ayudará a determinar el nivel de refrigeración que se puede alcanzar y los posibles ahorros en costos energéticos para la Ciudad”.
Gregorio Lombana, quien esperaba el tren en la estación de la calle 59, otra de las más calurosas del sistema de transporte, se mostró esperanzado en que los nuevos proyectos mejoren las condiciones en todas las estaciones del metro, pues asegura haber visto incluso gente desmayada y aumento en el uso de dispositivos de aire.
“Ojalá que este tipo de planes sirva para que mejoren las cosas, porque o si no vamos a ver a más gente cargando sus ventiladores portátiles para echarse aire, no solo en las estaciones sino también en los vagones, que muchas veces no tienen suficiente calefacción”, dijo el usuario del metro. “Las estaciones son hornos completos y con un costo tan alto no tendríamos por qué aguantarnos ese calor de los mil demonios”.
Datos
- Estación Chambers Street J/Z empezará iniciativa de reducción de calor
- 113 años de antigüedad tiene esa estación
- 20 grados por encima de la temperatura exterior se siente en muchas estaciones
- 25% y un 35% más eficiente energéticamente que el aire acondicionado convencional es la refrigeración radiante


