
Audley Sykes, adolescente de 17 años, se convirtió en la más reciente víctima por inmersión en Nueva York y el área triestatal este verano, siendo jóvenes la mayoría de ellos.
Sykes nadaba con su mejor amigo y la hermana de él cuando quedó atrapado en una corriente de resaca cerca de Beach 83rd St. en Rockaway Beach (Queens, NYC) alrededor de las 7:30 p.m. del domingo.
Los socorristas ya habían dejado sus sillas a las 6 p.m. -y está prohibido nadar después de esa hora en las playas de la ciudad-, pero permanecían en sus puestos cercanos para atender emergencias hasta las 8 p.m., como parte del plan de emergencia por calor de la alcaldía.
Las labores de rescate tuvieron un gran despliegue, que incluyó dos helicópteros de la Policía de Nueva York (NYPD) sobrevolando a baja altura. Sykes no respiraba cuando los equipos de emergencia de FDNY y los socorristas lo sacaron del agua. Su amigo de 18 años ya había sido rescatado.
“[Audley] estuvo sumergido durante 15 minutos. Los socorristas sacaron primero al amigo de Audley. Él les decía: ‘Déjenme en paz. Puedo volver solo; vayan a buscar a mi amigo… porque está bajo el agua ahora mismo’”, relató al Daily News Patrice Thompson, madre del joven fallecido.
“Todos hicieron lo mejor que pudieron: bomberos, socorristas y policías”, afirmó Thompson. “Actuaron de manera impecable”. Los servicios médicos trasladaron de urgencia tanto a Sykes como a su amigo no identificado al St. John’s Episcopal Hospital. Más tarde Sykes fue llevado al Cohen Children’s Medical Center. “Hicieron todo lo que pudieron”, dijo su madre, quien permaneció junto a su cama hasta que falleció alrededor de las 11 a.m. del lunes. “Llegaron al límite máximo con la medicación; luego sus niveles de potasio se dispararon y su corazón falló”.
“Si yo hubiera estado allí, habría podido salvarlo”, insiste Thompson, residente de Queens (NYC). “Le enseñé a nadar. Sabía nadar. No era un nadador experto, pero le enseñé a desenvolverse en el agua. No tuve la oportunidad de enseñarle cómo lidiar con las corrientes de resaca y las mareas”.
Agregó que su hijo decidió ir a la playa espontáneamente sin ella el domingo, después de que se cancelara una fiesta planeada para ella, quien había cumplido 39 años el día anterior.”Nunca olvidaremos este cumpleaños”, dijo Thompson. “Es devastador”.
Según las estadísticas (2021-2023) de la Asociación de Salvamento de Estados Unidos (USLA), Nueva York es el 2do estado del país con más ahogamientos en sitios públicos: se realizaron 73.7 rescates por cada 100,000 asistentes a la playa. Oregon es en promedio el estado con más casos y Connecticut el más seguro.
La ciudad de Nueva York ofrece clases de natación gratis para bebés (de 18 meses a 5 años), niños (de 6 a 17) y personas mayores (a partir de los 62 años). Antes de dirigirse a la playa, río o piscina se recomienda consultar el clima y protegerse del sol. Las actualizaciones pueden verse aquí y en el portal del National Weather Service (NWS-NY). Más detalles acá sobre el pronóstico en condados de Nueva York y Jersey y en esta página de NBC News Weather.
Las 8 playas públicas de la ciudad de Nueva York están abiertas todos los días de 10 a.m. a 6 p.m. para nadar durante la temporada de verano (desde el fin de semana de Memorial Day hasta Labor Day). Se puede caminar por la arena o visitar el paseo marítimo fuera de este horario, pero está estrictamente prohibido nadar cuando los salvavidas no están de servicio.
Tragedias recurrentes
A fines de julio dos niños murieron ahogados en el río Passaic en Nueva Jersey. También ese mes en ese estado una niña de 9 años y su hermano de 7 murieron al salir despedidos de un bote.
A principios de julio una niña de 6 años residente de Brooklyn (NYC) pereció ahogada durante un paseo familiar a una playa en Long Island (NY). Previamente Harbe Nagi, un niño autista de 7 años que tenía un “gran interés por el agua”, fue hallado muerto en una piscina tras haber desaparecido durante una fiesta en el norte del estado Nueva York.
En junio Davoris “Peter” Carter III, niño de 14 años, fue hallado sin vida días después de haber desaparecido en una playa en Wildwood, Nueva Jersey. En otro caso similar, el 30 de mayo Brandon Figueroa, adolescente de 18 años, fue hallado muerto días después de que desapareciera al ser arrastrado por la corriente mientras nadaba en Rockaway Beach, Queens (NYC).
En agosto del año pasado una mujer y un hombre murieron ahogados con pocos minutos de separación en playas de Brooklyn (NYC) y Nueva Jersey. También en el verano de 2025 un joven inmigrante africano de 23 años fue encontrado sin vida días después de su desaparición mientras nadaba en Rockaway Beach, Queens.
En julio de 2025 se encontró el cuerpo de un hombre flotando cerca de la calle Beach 97th St, a unas 4 millas (6.5 kms) al oeste del lugar donde se ahogó posteriormente el inmigrante. Más tarde fue identificado como Jimmy Rambally (37), un experto nadador pues había trabajado como salvavidas.
Desde abril de 2025 desapareció en una playa en Long Island (NY) Petros Krommidas, joven deportista y activista comunitario de 29 años que aspiraba a competir por el Partido Demócrata en las elecciones legislativas del Distrito 4 de Nueva York. Aún no ha sido encontrado, aunque se presume que falleció ahogado. Los detectives solicitan a cualquier persona que tenga información sobre su paradero que se comunique con la Brigada de Personas Desaparecidas del Departamento de Policía del condado Nassau al (516) 573-7347 o llame al 911. Todas las comunicaciones se mantendrán anónimas.
En octubre de 2024 el neoyorquino Jamie Labros murió trágicamente a los 48 años cuando se ahogó mientras intentaba rescatar a una mujer y su hijo durante unas vacaciones familiares en Bermuda. En agosto de 2023 un niño autista de 9 años se ahogó luego de desaparecer de la tienda Ikea en Brooklyn (NYC).
También en 2023 dos niños amigos fueron hallados sin vida en los ríos Hudson y Harlem, tras varios días de búsqueda. En un caso similar, en la primavera del año 2020 dos menores hispanos de 13 años que habían sido reportados desaparecidos fueron hallados muertos con semanas de separación tras haberse lanzado juntos jugando al río Hudson en el Alto Manhattan (NYC). En 2018 Marco Ávila y su hijo del mismo nombre, residentes de Queens (NYC), fueron encontrados muertos dentro de un caudaloso río de Hudson Valley, donde habían desaparecido días antes.


