Brick Township prohibió tener gallos por las quejas de ruido vecinal, aunque los dueños podrán conservar los animales con un permiso especial
Un municipio de la costa de Nueva Jersey decidió ponerle límites a uno de los sonidos más tradicionales de la vida rural: el canto del gallo. Brick Township, en el condado de Ocean, aprobó una ordenanza que prohíbe tener estas aves dentro de sus límites, después de años de quejas de vecinos que aseguran que sus cacareos alteran el descanso y la tranquilidad de las zonas residenciales.
La medida fue aprobada por unanimidad el 13 de octubre de 2026, durante una reunión del Concejo Municipal. Los 7 integrantes respaldaron la modificación del código local sobre la tenencia y el alojamiento de animales, que ahora incluye una prohibición específica para los gallos.
La decisión llega tras un aumento de las denuncias por ruido durante los últimos 6 años. Según los reportes locales, el problema se intensificó después de que más propietarios comenzaran a criar gallinas en sus patios durante los confinamientos por la pandemia de Covid-19, cuando creció el interés por producir huevos en casa.
¿Por qué Brick Township decidió prohibir los gallos?
Las autoridades municipales argumentaron que el canto de los gallos puede afectar la salud pública, la seguridad y el bienestar de los residentes debido a su carácter repetitivo e impredecible. La ordenanza distingue el ruido de estas aves del que producen otras especies domésticas, como las gallinas.
El documento también alude al derecho de los vecinos a disfrutar tranquilamente de sus propiedades residenciales. Para quienes han presentado quejas, el problema no se limita a unos minutos de ruido al amanecer: aseguran que algunos gallos cantan durante distintas horas del día y dificultan el descanso en sus propias viviendas.
Hasta ahora, tener un gallo no estaba prohibido en el municipio. Además, la aplicación de las normas sobre ruido presentaba dificultades, ya que, según la información difundida sobre el caso, la intervención policial dependía de que un agente escuchara directamente el sonido denunciado.
¿Qué pasará con los gallos que ya tienen los residentes?
La ordenanza entró en vigor inmediatamente, pero contempla una excepción para los propietarios que ya tenían gallos antes de su aprobación.
Estos residentes podrán conservar sus animales durante el resto de su vida, siempre que obtengan un permiso de la oficina municipal de zonificación y los mantengan en una estructura autorizada. La excepción no permite reemplazar al gallo cuando muera, sea vendido o retirado de la propiedad.
Tampoco se autoriza incorporar nuevos ejemplares. De esta manera, la localidad busca eliminar progresivamente la presencia de gallos sin exigir que los propietarios que ya los tienen se deshagan de ellos de inmediato.
La transición podría prolongarse varios años. De acuerdo con Four Paws USA, los gallos suelen vivir entre 5 y 8 años, aunque algunos pueden alcanzar los 15. Por eso, el canto de estas aves no desaparecerá de todos los vecindarios de Brick Township de un día para otro.
Una decisión que dividió opiniones entre los vecinos
La votación también generó comentarios sobre las prioridades del gobierno local. Algunos residentes y funcionarios cuestionaron que el Concejo dedicara tiempo a una prohibición relacionada con el ruido de las aves.
Mike Smith, residente de Brick, expresó al New York Post su desconcierto ante la medida. El concejal Gregory Cohen también manifestó sus dudas durante la reunión: “Todavía no puedo creer que estemos votando sobre esto”, dijo, antes de señalar que había otros asuntos importantes que atender.
Sin embargo, otros vecinos defendieron la ordenanza y sostuvieron que el problema no debe minimizarse por parecer anecdótico.
“Suena cómico, pero les digo que, si tienen un gallo en la casa de al lado, es algo serio”, afirmó Onofrio Ambrosino, según el reporte local.
Los gallos también cumplen una función en el patio
Más allá de las molestias denunciadas, algunos propietarios destacan que los gallos desempeñan una función que va más allá de anunciar el amanecer. Estas aves pueden proteger a las gallinas y a los polluelos frente a depredadores como zorros y halcones.
Ese papel explica por qué ciertos residentes consideran que su presencia tiene un valor práctico, además de formar parte de la crianza doméstica de animales.
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