Además de escoger a sus representantes, los sufragantes decidirán sobre permisos, contratos, seguridad vial y reservas financieras de la Ciudad
En las elecciones generales del próximo 3 de noviembre, que coinciden con los comicios federales de medio término, los electores de la Gran Manzana no solo podrán escoger a sus representantes en el Congreso, a la gobernación y a la Legislatura Estatal, además tendrán en el reverso de la boleta cinco preguntas para decidir si se modifican algunas reglas con las que funciona el gobierno municipal.
En resumen, se trata de una consulta refrendaria, para verificar si se aprueban cambios para hacer más corto el camino para ciertos trámites marcados históricamente por una costosa maraña de pasos burocráticos.
Las propuestas abarcan desde los permisos para instalar mesas de restaurantes en espacios públicos hasta los contratos con organizaciones sin fines de lucro, las obras de seguridad vial, el manejo de propiedades municipales, los permisos de construcción y el ahorro para emergencias fiscales.
Cada pregunta podrá responderse con un “sí” o un “no”: si se aprueba, cambiará algunos aspectos de la Carta de la Ciudad, el documento que establece cómo opera el gobierno neoyorquino.
Las iniciativas fueron elaboradas por la Comisión de Eficiencia Gubernamental (COGE), convocada por el alcalde Zohran Mamdani. Según sus integrantes, el trabajo incluyó la revisión de la Carta, conversaciones con empleados municipales y diez audiencias públicas en los cinco condados, en las que participaron más de 1,200 neoyorquinos.
Desde ya la municipalidad inició una campaña en varios idiomas para informar a los electores cómo participar cuando tengan la boleta electoral en sus manos. Todos los detalles se pueden conseguir en: nyc.gov/fast
En este sentido, Ann Cheng, directora ejecutiva de la comisión, explicó que el objetivo fue identificar requisitos desactualizados y trámites que retrasan servicios o encarecen proyectos.
“Escuchamos a los trabajadores sobre los procesos que administran y les preguntamos cómo podíamos mejorarlos”, señaló durante una presentación ante medios de comunicación étnicos de la ciudad de Nueva York.
Por su parte, Susan Kang, secretaria de la comisión y profesora de Ciencias Políticas de John Jay College, sostuvo que la búsqueda de eficiencia debe preservar los servicios públicos y los empleos municipales. Su planteamiento fue que “simplificar el gobierno permita responder mejor a las necesidades de la población”.
Menos trámites
La primera pregunta busca agilizar las autorizaciones para utilizar aceras y calles con instalaciones como cafés al aire libre, rampas y otros elementos.
Cheng explicó que los pequeños restaurantes enfrentan procedimientos diferentes para colocar mesas en la acera y en la calzada, aunque para sus propietarios ambas solicitudes forman parte de un mismo proyecto.
“En sus mentes, esto era una sola cosa: simplemente estaban ofreciendo servicio de comida al aire libre”, indicó.
La propuesta eliminaría la obligación de celebrar determinadas audiencias y de pagar anuncios en periódicos, y retiraría al Concejo Municipal la facultad de rechazar permisos para cafés en las aceras. Se mantendrían las notificaciones y oportunidades de comentario de las juntas comunitarias y los representantes locales.
La asesora municipal afirmó que un portal del Departamento de Transporte permitiría consultar solicitudes y presentar comentarios sobre los proyectos del vecindario.
Según las estimaciones de la comisión, los cambios podrían reducir de ocho a dos meses el proceso para obtener permisos de comida al aire libre y ahorrar a los negocios hasta $1,800 en costos de solicitud.

Contratos más rápidos
Asimismo, la segunda pregunta se concentra en los contratos mediante los cuales la Ciudad compra bienes y contrata servicios, incluidos programas extraescolares, obras y servicios ofrecidos por organizaciones comunitarias.
Cheng relató que tanto las agencias como los proveedores expresaron frustración por la cantidad de documentos y el tiempo que toma completar esos procedimientos.
“Aplicar para trabajar con la Ciudad y obtener contratos municipales implica mucho papeleo y un proceso muy pesado y largo”, explicó al resumir los testimonios.
La iniciativa permitiría simplificar los cuestionarios de los contratistas y exigiría reuniones trimestrales de la junta que establece las políticas de contratación. La comisión calcula que las reformas sometidas a votación podrían ahorrar hasta 30 días en esos procesos.
En general, este trabajo de simplificación burocrática tuvo dos condiciones: evitar que la rapidez abriera oportunidades de corrupción y preservar las normas laborales existentes.
“Estos son fondos públicos. Tenemos que ser cuidadosos con ellos. Queríamos asegurarnos de no perjudicar a los trabajadores en nuestro esfuerzo por avanzar más rápido”, acotó Cheng.

Seguridad vial y propiedades municipales
La tercera pregunta reúne cambios para acelerar proyectos de seguridad vial, facilitar determinadas ventas o arrendamientos de propiedades municipales y agilizar el alquiler de oficinas para empleados de la Ciudad.
La portavoz de COGE explicó que la comisión escuchó a personas lesionadas en accidentes, trabajadores de reparto y familias preocupadas por los riesgos alrededor de las escuelas.
“Queremos estas intervenciones de seguridad más rápidamente”, expresó al describir una demanda recurrente de los participantes.
Según la comisión, la reforma podría acelerar al menos un 33% los proyectos de seguridad vial, incluidos los carriles para bicicletas.
La pregunta también permitiría una revisión más corta para disponer de ciertos lotes municipales y derechos de construcción sobre edificios históricos de propiedad de la Ciudad, bajo condiciones específicas. Además, reduciría requisitos para adquirir o alquilar oficinas municipales.
Una sola entrada
La cuarta propuesta busca centralizar los trámites de construcción en un portal digital, para que quienes desarrollan viviendas, remodelan locales o renuevan apartamentos puedan presentar su información mediante un sistema común.
Cheng dijo que los solicitantes describieron la frustración de acudir a múltiples agencias y repetir los mismos datos.
“¿Por qué voy a todas estas agencias diferentes, escribiendo mi nombre y dirección una y otra vez? ¿No son una sola ciudad? ¿No hablan entre ustedes?”, destacó al resumir las quejas.
La comisión sostiene que el sistema reuniría 40 aprobaciones de 18 oficinas y agencias. El propósito es que el solicitante entregue su información una vez y las dependencias municipales la compartan para realizar sus revisiones.
Ahorrar para emergencias
La quinta pregunta establecería una meta para las reservas financieras municipales y exigiría una metodología pública para calcular las aportaciones al fondo de estabilización, conocido como “rainy day fund”.
“Esto es, esencialmente, como la cuenta de ahorros de la Ciudad. Ahora mismo tenemos esa cuenta de ahorros, pero no hay una meta”, subrayaron miembros de la comisión.
El objetivo sería mantener reservas equivalentes a por lo menos el 12% de los ingresos tributarios municipales del año anterior. Las aportaciones continuarían sujetas al proceso presupuestario y podrían distribuirse durante varios años o suspenderse en momentos de dificultad financiera.
¿Y los peatones?
La discusión sobre seguridad vial también abrió una pregunta sobre quiénes aparecen en el centro de esa narrativa: además de los deliveristas expuestos a accidentes, ¿se escuchó a los peatones que enfrentan bicicletas eléctricas y otros vehículos que invaden las aceras?
Ante este planteamiento, Henry Garrido, integrante de la comisión y director ejecutivo del sindicato de empleados públicos DC 37, aseguró que los riesgos para los transeúntes también fueron considerados.
“Eso se tomó en consideración, no solo la de los trabajadores”, respondió, después de mencionar la velocidad de bicicletas y vehículos eléctricos y el peligro para quienes cruzan, los niños y los adultos mayores.
El líder sindical reconoció que su intervención había destacado a los repartidores por su vínculo con el movimiento sindical, pero afirmó que también escucharon quejas de otros ciudadanos.
“Yo he tenido varias personas que han sido amigos que han sido hospitalizados por accidentes donde les han chocado”, relató.
Añadió que la mayor presencia de testimonios de deliveristas respondió a una participación organizada.
“Simplemente que hubo más testimonio de esos trabajadores, en conjunto, porque fue coordinado. Pero las ideas afectan a todos los neoyorquinos”, acotó.
La propuesta sometida a votación agiliza procedimientos para obras e intervenciones viales. Su alcance debe distinguirse de las medidas específicas necesarias para enfrentar la circulación peligrosa en las aceras: el planteamiento de Garrido es que la seguridad debe incluir tanto a quienes trabajan sobre una bicicleta como a quienes necesitan caminar sin exponerse a un choque.
Se votó igual en 2022
La consulta de cinco preguntas de este año tiene un antecedente en las elecciones de noviembre de 2022, cuando los neoyorquinos pudieron votar “Sí” o “No” sobre tres reformas a la Carta de la Ciudad, el documento que establece las bases del gobierno municipal. Aquellas propuestas se centraron en la justicia racial: incorporar una declaración de valores orientada a una ciudad más justa y equitativa, establecer una Oficina, una Comisión y planes de Equidad Racial y crear una medida del costo de vida real que contemplara necesidades como vivienda, alimentación, cuidado infantil y transporte.
Dichas reformas fueron aprobadas por los electores y establecieron nuevas obligaciones para el gobierno municipal en materia de equidad racial.
¿Qué pasa si gana el Sí?
- Uso del espacio público: Simplificaría permisos para cafés, rampas y otras instalaciones, eliminaría audiencias obligatorias y la facultad del Concejo de rechazar cafés en las aceras.
- Contratos municipales: Permitiría reducir papeleo de contratistas, exigiría reuniones trimestrales de la junta de contratación y simplificaría ciertos procedimientos.
- Seguridad vial y propiedades: Agilizaría proyectos viales, determinados procesos de venta o arrendamiento de propiedades municipales y la adquisición de oficinas para empleados.
- Permisos de construcción: Crearía un sistema centralizado, ampliaría las autoridades facultadas para aprobar documentos y trasladaría permisos de estructuras costeras al Departamento de Edificios. |
- Reservas financieras: Establecería una meta de reservas de por lo menos el 12% de los ingresos tributarios del año anterior y una metodología para las aportaciones. |
Fechas clave:
1 de noviembre: Último día para votar anticipadamente en los centros habilitados.
- 2 de noviembre: Fecha límite para solicitar personalmente una boleta de votación por correo o de voto ausente ante la Junta Electoral.
- 3 de noviembre: Día de las elecciones generales. Los centros de votación estarán abiertos de 6:00 a. m. a 9:00 p. m. Último día para entregar personalmente las boletas de voto por correo o enviarlas con matasellos de esa fecha. (Fuente: Junta Electoral de NY)
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