back to top
23.1 C
Santo Domingo
sĂĄbado, septiembre 26, 2026

Los cambios sorprendentes que sufren las especies para sobrevivir en la ciudad

Debes Leer


Los seres humanos se han convertido en una de las mayores fuerzas evolutivas del planeta. Para sobrevivir en nuestras ciudades, los animales, desde zorros urbanos hasta lagartijas capaces de trepar por el vidrio, estĂĄn respondiendo mediante adaptaciones extremas.

En Puerto Rico, las lagartijas anolis que habitan en las ciudades presentan un aspecto bastante distinto al de sus congéneres que viven en los bosques.

Para trepar por edificios y desplazarse rĂĄpidamente sobre superficies calientes, estos reptiles urbanos parecen haber desarrollado extremidades mĂĄs largas y un mayor nĂșmero de laminillas en los dedos (las finas escamas situadas en la planta de las patas).

Se cree que estas características les permiten adherirse mejor a superficies lisas de origen humano, como el vidrio y el metal. Ademås, este cambio parece haberse producido en cuestión de años.

Las ciudades se han convertido en el ecosistema mĂĄs reciente del planeta, y muchos de los animales que las habitan se han visto obligados a adaptarse para sobrevivir.

En los casos mås extremos, estos cambios, ya sean de comportamiento o genéticos, se producen en plazos muy breves, a veces en apenas unas pocas generaciones.

Estas rĂĄpidas transformaciones ocurren como respuesta al cambio climĂĄtico o a la actividad humana directa. Las decisiones y el comportamiento humanos, desde el uso de antibiĂłticos hasta el traslado de especies invasoras, se han convertido en una de las mayores fuerzas evolutivas del mundo, impulsando a las especies silvestres a acelerar drĂĄsticamente su ritmo de cambio.

A este fenómeno se lo conoce como “evolución contemporánea”.

“Algunos animales en las ciudades están respondiendo bien”, afirma Andrew Sih, investigador de la evolución del comportamiento animal en la Universidad de California en Davis.

Esa respuesta puede abarcar una serie de cambios profundos: desde reconocer a nuevos depredadores, encontrar nuevas formas de obtener alimento o refugio y adaptarse al ruido y al exceso de luz, hasta evitar toxinas y patĂłgenos.

Vida de ciudad

En Londres, el zorro urbano es una presencia habitual en los jardines traseros y las calles residenciales. (Foto: Getty Images)

Un estudio revelĂł que los animales capaces de adaptarse a los entornos urbanos a veces se benefician de una mayor disponibilidad de alimento y de una menor presencia de depredadores, lo que puede derivar en una mayor descendencia.

Esto significa que las ciudades, que a primera vista parecen un entorno hostil para la fauna silvestre, pueden, en realidad, propiciar el florecimiento de algunas especies.

Los zorros rojos britånicos son un ejemplo bien documentado de cómo las poblaciones urbanas suelen presentar tasas de reproducción mås elevadas que sus congéneres rurales, gracias a la disponibilidad de alimento en las ciudades.

En EE.UU., los mapaches urbanos, apodados cariñosamente “pandas de la basura”, estĂĄn experimentando cambios fĂ­sicos.

Un estudio reciente halló que estos mapaches muestran signos tempranos de domesticación, desarrollando hocicos mås cortos y volviéndose menos agresivos ante la presencia humana.

Las ciudades plantean enormes desafĂ­os para los animales salvajes, pero algunos logran adaptarse. (Foto: Getty Images)

Mientras tanto, en Dinamarca, se ha observado a la liebre urbana realizando incursiones tentativas en la vida de la ciudad.

El animal se ha adaptado a la presencia humana, aumentando su tolerancia a las perturbaciones causadas por las personas. Esto podrĂ­a deberse a un cambio en la manera en la que expresa sus genes o a un proceso de selecciĂłn darwiniana de los individuos mĂĄs tolerantes.

Una investigaciĂłn publicada en 2025 revelĂł que los animales de zonas urbanas, expuestos a temperaturas mĂĄs elevadas y a mayores niveles de contaminaciĂłn, mostraban una resiliencia “significativamente mayor” ante condiciones estresantes en comparaciĂłn con sus congĂ©neres de hĂĄbitats protegidos.

¿Qué hace que algunos animales sean resilientes a la vida urbana, mientras que otros nunca se adaptan?

La capacidad de un animal para modificar su comportamiento en respuesta a un entorno cambiante puede marcar una diferencia crucial, segĂșn ha descubierto Sih en sus investigaciones.

En algunos animales, esta facultad para alterar su conducta constituye el primer paso hacia cambios mĂĄs profundos.

“El primer paso es que logren responder adecuadamente a nivel conductual”, afirma Sih. “Si lo hacen con suficiente eficacia, sobreviven lo necesario para tener la oportunidad de evolucionar posteriormente [a nivel genĂ©tico] y adaptarse aĂșn mejor”.

En Illinois, se ha observado con mayor frecuencia a armadillos cerca de las carreteras principales; los investigadores concluyeron que esto podrĂ­a deberse a que dichas vĂ­as ayudan a los animales a termorregularse.

El asfalto absorbe el calor de la luz solar y retiene energía térmica, por lo que, durante los inviernos de la región, cuando las temperaturas pueden descender hasta los -34°C, los armadillos pueden beneficiarse del calor que emiten las carreteras.

Este es el tipo de cambio conductual que, con el tiempo, podrĂ­a darle a un animal como el armadillo el margen necesario para evolucionar en respuesta a las carreteras que ahora atraviesan su hĂĄbitat; no obstante, no todos los cambios de comportamiento terminan influyendo en la evoluciĂłn de una especie.

Vida salvaje urbana

El junco ojioscuro es una especie que ha demostrado ser capaz de experimentar una rĂĄpida adaptaciĂłn al enfrentarse a los seres humanos. (Foto: Getty Images)

Si tienes la suerte de escuchar el canto de los påjaros en una ciudad, es muy probable que ese canto esté condicionado por la calle por la que paseas.

Muchas aves han modificado sus cantos para lograr que se oigan por encima del ruido del trĂĄfico. Numerosos estudios han demostrado que las aves ajustan activamente la frecuencia, el volumen y el ritmo de sus cantos en respuesta a los niveles de ruido.

Si observas mĂĄs de cerca la avifauna urbana, podrĂ­as apreciar otros cambios.

Tomemos como ejemplo el junco ojioscuro. El ruido, la presencia humana, la escasez de alimento y la competencia por los lugares de anidaciĂłn convierten a las ciudades en un entorno difĂ­cil para esta especie.

A principios de la década de 1980, un grupo de juncos se estableció de forma permanente en el campus de la Universidad de California en San Diego, lo que brindó a los investigadores la oportunidad de documentar los råpidos cambios que estas aves experimentaban.

Descubrieron que los juncos se volvieron menos agresivos e incluso desarrollaron menos plumas blancas en la cola (un rasgo utilizado en las exhibiciones de agresividad) como consecuencia de ello.

Asimismo, las aves comenzaron a reproducirse antes, criaron el doble de polluelos y modificaron sus patrones migratorios.

Los científicos estudiaron otra población urbana establecida en la Universidad de California en Los Ángeles y observaron que las parejas reproductoras anidaban en årboles y edificios, en lugar de hacerlo en el suelo, como es habitual en la especie.

No es solo el comportamiento de los juncos lo que ha cambiado. Los investigadores descubrieron que los juncos urbanos tienen alas mĂĄs pequeñas, una adaptaciĂłn que, segĂșn se cree, surge de las exigencias de volar a travĂ©s de ciudades densamente edificadas, en lugar de realizar vuelos de larga distancia sobre espacios abiertos.

NorteamĂ©rica ha perdido 168 millones de sus aves en los Ășltimos 50 años. La capacidad de los juncos para adaptarse rĂĄpidamente podrĂ­a ser la clave para asegurar su futuro.

MĂĄs allĂĄ de los lĂ­mites de la ciudad

En algunos lugares, nacen mĂĄs elefantes sin colmillos, lo que reduce la probabilidad de que sean abatidos por cazadores furtivos. (Foto: Getty Images)

Sin embargo, los animales no se limitan a adaptarse a los entornos urbanos; estĂĄn experimentando cambios fisiolĂłgicos para sobrevivir en un mundo con seres humanos.

Por ejemplo, en algunos lugares ha aumentado el nĂșmero de elefantes que nacen sin colmillos.

Esto se debe a que los cazadores furtivos tienden a matar a los ejemplares que los poseen, mientras que aquellos que carecen de ellos sobreviven y transmiten sus genes, incluida la caracterĂ­stica de la ausencia de colmillos.

En otras palabras, no tener colmillos se ha convertido en una ventaja evolutiva en las zonas donde los cazadores furtivos representan una amenaza importante.

Algunos peces estån disminuyendo de tamaño a medida que los humanos capturan a los ejemplares mås grandes, eliminåndolos así del acervo genético, y dejan que los mås pequeños sobrevivan y se reproduzcan.

Una vez mås, el tamaño reducido, que pudo haber agregado una desventaja evolutiva frente a depredadores no humanos, puede convertirse en una ventaja evolutiva ante la presencia del ser humano.

Otros cambios tienen que ver con mecanismos de protecciĂłn.

El Fundulus heteroclitus (un tipo de pez del AtlĂĄntico) estĂĄ desarrollando una piel mĂĄs gruesa que actĂșa como barrera protectora contra toxinas y productos quĂ­micos industriales.

El reino animal estå cambiando a gran velocidad para adaptarse a un planeta que también se transforma råpidamente.

Pero ¿qué ocurre con los animales que no logran adaptarse con la suficiente rapidez?

“Otros animales —a menudo de la misma especie— simplemente no lo entienden y no responden bien a nivel conductual ante estos nuevos desafíos”, afirma Sih. “De hecho, observo que muchos animales no tienen tiempo suficiente para evolucionar, ya que los cambios se han producido demasiado rápido”.

Esta es una adaptación al español de una historia publicada por BBC Future. Si quieres leerla en su versión original, en inglés, haz clic aquí.

Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y anĂĄlisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicaciĂłn no estĂĄ disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.

También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, Facebook, X y en nuestro canal de WhatsApp.

Y no olvides suscribirte aquĂ­ a nuestro newsletter para recibir cada viernes una selecciĂłn especial de nuestro mejor contenido.


Fuente Informativa


Ultimos Articulos