Cada año, fabricar la vacuna de la gripe empieza igual: con millones de huevos de gallina fecundados y una apuesta. Los laboratorios tienen que adivinar, meses antes de que llegue el otoño, qué cepas circularán, y cultivar el antígeno dentro de esos huevos durante semanas. Ese proceso, apenas alterado desde los años cuarenta, acaba de encontrar una alternativa real. Y es que la FDA ha aprobado mFLUSIVA, la primera vacuna de ARN mensajero contra la gripe estacional, desarrollada por Moderna y lista no como ensayo, sino como producto autorizado para la temporada 2026-2027 en Estados Unidos, según ha informado el periodista Rob Stein en NPR.
Lo más importante sobre mFLUSIVA
La FDA ha aprobado mFLUSIVA, la primera vacuna de gripe con tecnología de ARN mensajero, desarrollada por la farmacéutica Moderna. Está autorizada para adultos de 50 años o más y llegará a las farmacias de Estados Unidos a tiempo para la temporada de gripe 2026-2027, respaldada por un ensayo clínico de fase III con más de 40.000 participantes.
- Tipo: ARN mensajero (ARNm), no cultivo en huevo. Misma tecnología que las vacunas de la covid-19, aplicada ahora a la gripe estacional.
- Estado regulatorio: aprobada por la FDA, no en fase de ensayo. Autorización para comercializar, con voto unánime del comité asesor en junio de 2026.
- A quién se administra: adultos de 50 años o más, único grupo aprobado por ahora. No está autorizada para población más joven ni para niños.
- Disponibilidad: lista para la temporada de gripe 2026-2027 en Estados Unidos. Fuera de EE. UU. no hay fecha ni autorización confirmada por otros reguladores. Todavía es pronto para saber si se extenderá a otros países.
La aprobación llega respaldada por un ensayo clínico de fase III con más de 40.000 participantes, en el que la vacuna ha demostrado seguridad y una respuesta de anticuerpos superior a la de las vacunas convencionales. En junio de 2026, el comité asesor independiente de la FDA ya había votado por unanimidad a favor de su autorización. mFLUSIVA es, de entrada, para adultos de 50 años o más: el primer tramo de población donde la plataforma de ARNm ha tenido que demostrar que compite con décadas de vacuna tradicional.
Del huevo de gallina a la nanopartícula lipídica
La vacuna de la gripe convencional necesita que el virus, o una versión atenuada de él, crezca dentro de huevos embrionados durante semanas antes de poder purificarse y convertirse en dosis. El problema no es solo el tiempo: al adaptarse al huevo, el virus a veces muta ligeramente, lo que puede desajustar la vacuna final respecto a la cepa que de verdad circula esa temporada, la misma capacidad de mutación que obliga cada año a rehacer la apuesta desde cero.
mFLUSIVA evita ese paso por completo. La plataforma de ARN mensajero no necesita cultivar el virus: le basta con la secuencia genética de la proteína que quiere que el sistema inmunitario aprenda a reconocer. Esa secuencia se sintetiza en el laboratorio, se envuelve en una nanopartícula lipídica (una burbuja microscópica de grasa que protege el ARN y lo lleva hasta las células) y se inyecta. Dentro del cuerpo, las propias células leen esas instrucciones y fabrican la proteína del virus, lo que entrena al sistema inmunitario sin necesidad de exponerlo al patógeno real. Es la misma tecnología que hizo posibles las vacunas de ARNm contra la covid-19, aplicada ahora a un virus mucho más viejo y mucho más cambiante.
La plataforma que evita el huevo de gallina no solo ahorra semanas de fabricación: también evita que el propio proceso de cultivo cambie la vacuna antes de que llegue al brazo.

Por qué la gripe tardó más que la covid en subirse al ARN mensajero
Si la plataforma llevaba años lista, cabe preguntarse por qué ha tardado tanto en llegar a la gripe. La respuesta tiene poco que ver con la biología y mucho con el listón regulatorio. Contra la covid-19 no existía ninguna vacuna previa: la urgencia sanitaria abrió la puerta a autorizaciones de emergencia con datos más limitados. Contra la gripe, en cambio, ya había décadas de vacunas de huevo consideradas seguras, así que la FDA ha exigido a mFLUSIVA algo mucho más difícil: un ensayo de fase III a gran escala que demuestre que la nueva tecnología no solo es segura, sino mejor que la que lleva usándose desde los años cuarenta. Moderna, además, ha podido apoyarse en las mismas líneas de producción de nanopartículas lipídicas que ya fabrican su vacuna de la covid-19, lo que acorta la distancia entre aprobación y disponibilidad real en las farmacias.
A la covid le bastó con no tener rival. A la gripe, la FDA le ha pedido que supere a una vacuna que lleva ochenta años funcionando.
Todo empieza con los mayores de 50 años
El sistema inmunitario pierde fuerza con la edad, un fenómeno conocido como inmunosenescencia, y eso hace que las vacunas de la gripe tradicionales protejan peor a partir de cierta edad, justo cuando la enfermedad es más peligrosa. En el ensayo de mFLUSIVA, los participantes de 50 años o más generaron títulos de anticuerpos neutralizantes significativamente más altos que con las vacunas de proteína o cultivo en huevo, superando parte de esa reactividad inmunológica reducida propia de la edad.
Ojo con el detalle: eso no convierte a mFLUSIVA en una vacuna solo para mayores. Es, de momento, la población en la que la FDA ha exigido y obtenido evidencia suficiente para aprobar. La plataforma de ARNm permite adaptar la composición de la vacuna con mucha más rapidez que el proceso basado en huevo si una cepa muta cerca del inicio de la temporada, algo que el sistema tradicional, atado a meses de cultivo, difícilmente puede seguir el ritmo.
¿Cuánto dura la protección?
El ensayo de fase III no puede responder todavía cuánto dura esa protección superior a lo largo de varias temporadas seguidas, ni cómo se comporta mFLUSIVA fuera del entorno controlado de un ensayo clínico, en la población real y frente a las cepas que de verdad circulen cada invierno. La efectividad sobre el terreno (real-world effectiveness) suele ser distinta, casi siempre algo menor, que la seroconversión medida en el laboratorio.
Tampoco hay que perder de vista que la gripe sigue mutando temporada tras temporada, y ninguna plataforma, por rápida que sea fabricando dosis, cambia esa realidad biológica. Lo que sí cambia es cuánto tarda la industria en reaccionar cuando eso ocurre.
Ninguna aprobación regulatoria mide todavía cuánto durará la protección dentro de tres inviernos. Esa es la pregunta que ni la FDA ni Moderna han podido contestar aún.
La pregunta que queda abierta no es si la tecnología de ARN mensajero funciona contra la gripe: ya lo ha demostrado, con datos de fase III y el visto bueno de un regulador exigente. La pregunta es cuánto tarda esa ventaja de laboratorio en convertirse en menos ingresos hospitalarios cada invierno, que es, al final, la única métrica que de verdad importa.
Referencias
- Stein, R. (2026). FDA approves Moderna flu shot made with mRNA. NPR.


