El Día de Muertos es una de las tradiciones más representativas de México y también una fuente de inspiración para el cine nacional. Más allá de las grandes producciones internacionales, existen películas mexicanas que han llevado a la pantalla nuestras leyendas, creencias populares y la particular manera en que convivimos con la idea de la muerte. Si quieres conocer más sobre esta celebración, estas cinco producciones son una buena opción para armar un maratón.

1. Macario (1960)

Dirigida por Roberto Gavaldón y protagonizada por Ignacio López Tarso y Pina Pellicer, esta película es uno de los grandes clásicos del cine mexicano. La historia sigue a Macario, un campesino que vive en la pobreza y cuyo mayor deseo es comerse un guajolote entero sin tener que compartirlo. Sin embargo, durante la víspera del Día de Muertos se encuentra con tres figuras misteriosas: Dios, el Diablo y la Muerte. A través de este encuentro, la cinta reflexiona sobre el destino, la justicia y la fragilidad de la vida. 

2. Calacán (1985)

Esta película dirigida por Luis Kelly combina actores, títeres, marionetas y música para contar una historia ambientada en un pueblo donde el Día de Muertos es la celebración más importante. Su protagonista es Ernesto, un niño que descubre que algunas personas pretenden introducir calabazas de plástico en los festejos y decide hacer algo para proteger las tradiciones de su comunidad. Es una producción familiar que habla sobre la importancia de conservar las costumbres mexicanas y transmitirlas a nuevas generaciones.

3. La leyenda de la Nahuala (2007)

La animación mexicana también tiene un lugar especial en esta temporada. Dirigida por Ricardo Arnaiz, la película está ambientada en Puebla de los Ángeles, en 1807, durante las celebraciones de Día de Muertos. La historia sigue a Leo San Juan, un niño que debe enfrentar sus miedos y entrar a una antigua casona donde habita una criatura conocida como la Nahuala. Entre leyendas, fantasmas y elementos del folclore mexicano, la cinta construye una aventura que recupera relatos populares y escenarios tradicionales. 

4. Día de difuntos (1988)

Dirigida por Luis Alcoriza, esta película ofrece una mirada distinta a la festividad a través de la comedia y el retrato social. La historia ocurre en un panteón durante el 2 de noviembre, donde distintas personas se reúnen para visitar las tumbas de sus seres queridos. Entre conversaciones, música, bebidas, conflictos y recuerdos, la cinta muestra cómo el Día de Muertos también es un espacio de convivencia, donde el dolor por la ausencia se mezcla con la celebración de la vida. 

5. Hasta los huesos (2001)

Para cerrar el maratón, este cortometraje mexicano de animación en stop motion, dirigido por René Castillo, ofrece una representación muy particular del más allá. La historia sigue a un hombre que, después de morir, llega al inframundo y descubre un universo habitado por esqueletos, música y personajes inspirados en la iconografía mexicana. Con una estética oscura y al mismo tiempo festiva, la producción juega con la idea de que la muerte no necesariamente tiene que ser una experiencia aterradora. 

Estas películas muestran que el Día de Muertos puede contarse desde diferentes perspectivas: como una reflexión sobre la existencia, una aventura entre leyendas, una celebración comunitaria o un encuentro con el más allá. Todas ofrecen una oportunidad para acercarnos al imaginario mexicano y recordar que, en nuestra cultura, la muerte también puede ser una forma de mantener viva la memoria..