Ni Bob Esponja tiene tantos agujeros como el guion de American Horror Story. La temporada 13 estrenó sus penúltimos episodios y armaron un desastre que se llevó el canon de nuevo por las patas.

Fue divertido ver a Myrtle de vuelta, y es curioso que el infierno siempre es el servicio al cliente, así que si en vida trabajas en ventas, ya pagaste tus pecados. Lo extraño es que mientras todas solo están encapsuladas en sus pesadillas, Myrtle tuvo tiempo de indagar en el pasado de Fiona descubriendo que Constance es su hermana, la hermana Judy su mamá y el Sr. Nas su papá.

Podrá sonar shockeante, pero las fechas ni siquiera cuadran entre lo que es Asylum y el Lore de Constance. Encima, Judy que es uno de Los personajes más complejos de American Horror Story aquí termina pintado como una versión rosa y simplona; independiente de que ya estuviera en la loquera.

Incoherencias en el canon

Luego tenemos la reunión de las hermanas y Cordelia queda traumatizada, pero resulta que Mallory jamás se inmutó cuando supo de Constance en Apocalipsis; y si, puede que nunca compartieran escena como tal, pero para matar a Langdon debía saber en qué momento discutiría con ella para salir de la casa.

Tuvimos el regreso de Queenie como un acuerdo de paz, la cita de Madison y Ben que aunque fue algo divertida terminó siendo relleno nuevamente; y finalmente el plan del colageno revertido donde Cordelia le quita años al diablo para hacerlo un bebé eterno, y “sorpresa” todo fue su plan para acabar con el aquelarre.

Así vimos a Cordelia y Queenie morir de nuevo, y aunque Cordelia sea la suprema y tenga una cantidad impresionante de habilidades, el guion la desperdicia una y otra vez, al grado de morir dos veces en unos cuantos capítulos.