Después de 98 victorias en la temporada regular y siete más en los playoffs ante los Yankees y los Guardianes para alcanzar la tercera Serie Mundial en su historia, los Rays se encuentran contra la pared tras caer por 10-1 ante los Cerveceros el lunes en el Juego 3, el primer partido del Clásico de Otoño en el Tropicana Field desde el segundo choque de la edición del 2008.

Tampa Bay perdió los primeros dos compromisos de esta serie al mejor de siete con la diferencia mínima en ambas oportunidades, 3-2 en el primero y 5-4 en el segundo. En esos dos encuentros, los Rays tenían muchas posibilidades de empatar o hasta irse arriba en las últimas entradas.

El lunes fue otra historia. Su as de facto de esta postemporada, el dominicano Freddy Peralta, llegó a este juego con efectividad de 1.08 en 16.2 capítulos de la postemporada. Sin embargo, permitió siete anotaciones en 4.2 innings el lunes. Eso fue parte de una entrada histórica de los Cerveceros, que anotaron ocho carreras con dos outs y que contaron con siete bateadores consecutivos bateando de hit en ese momento, un récord de todos los tiempos en la postemporada.

Ahora, a ley de una derrota de ser eliminados, los Rays buscarán el martes alargar la serie con Griffin Jax abriendo en el montículo.

“Es una mentalidad de luchar poco a poco”, dijo Cash acerca de lo que le espera a Tampa Bay. “Tenemos un asiento en la mesa. Tenemos que hacer algo con eso”.

El lunes, todos los ojos estaban puestos en Peralta, quien había sido una verdadera carta de triunfo en los playoffs de la Liga Americana. El derecho estaba a ley de un out de completar 5.0 episodios de dos carreras – una salida bastante decente, al fin y al cabo – y parecía que así sería cuando el venezolano William Contreras dio un rodado al tercera base dominicano Junior Caminero, quien tiró a segunda para lo que el árbitro cantó como out. Pero cuando Milwaukee retó la jugada, el corredor Christian Yelich fue dictaminado safe.

De ahí en adelante, los Cerveceros “noquearon” a Peralta, castigaron al relevista Cam Booser y el resto fue historia.

“Un poco fuera de sincronización”, describió Cash la apertura de Peralta, quien no lució tan mal, pero también no alcanzó las velocidades de 97 y 98 millas por hora que había exhibido en aperturas ante los Yankees y Guardianes en los playoffs. “Se volvió un poco rotacional a nivel mecánico. Algunas inconsistencias dentro y fuera de la zona de strike resultaron en algunos turnos muy buenos de la alineación de los Cerveceros”.

Además de lo permitido por el pitcheo de los Rays el lunes, hay un dato preocupante para Tampa Bay: Desde la primera media entrada del Juego 2 el sábado – cuando la tropa de Cash anotó cuatro carreras – el equipo ha cruzado el plato una sola vez, producto de un doble empujador del cubano Yandy Díaz en el noveno capítulo el lunes. En otras palabras, Milwaukee ha superado a Tampa Bay 15-1 en los últimos 17.5 innings.

“Definitivamente, te quita el ánimo”, expresó Cash, refiriéndose específicamente al quinto acto de los Cerveceros. “¿Cómo no podría hacerlo?”

Ahora con desventaja de 0-3 en la Serie Mundial, la historia está en contra de los Rays. En las 43 ocasiones en que un equipo se ha ido arriba 3-0 en una serie al mejor de siete, 42 veces ese conjunto ha llegado a eliminar a su contrincante. Sólo los Astros del 2020 en la Serie de Campeonato de la Liga Americana – contra los Rays, por cierto – y los Medias Rojas en la misma ronda del 2004 han ganado los siguientes tres choques para obligar un séptimo partido tras perder los primeros tres. Y aquella edición de Boston es el único caso en que una escuadra ha ganado cuatro al hilo para remontar por completo.