EL BRONX, N.Y. — El rojo, azul y blanco de la bandera dominicana volvieron a llenar de color la emblemática avenida Grand Concourse durante la celebración de la 37.ª Gran Parada Dominicana del Bronx, una de las manifestaciones culturales más importantes de la diáspora dominicana en Estados Unidos. Miles de personas se reunieron este domingo para celebrar una identidad que, durante décadas, ha dejado una huella profunda en la historia, la economía y la vida cotidiana de la ciudad de Nueva York.
Desde las primeras horas de la mañana, familias enteras comenzaron a ocupar las aceras de Grand Concourse para asegurar el mejor lugar desde donde presenciar el desfile. Al ritmo del merengue y la bachata, comparsas, carrozas, grupos folclóricos y organizaciones comunitarias transformaron la avenida en una vibrante muestra de cultura, tradición y sentido de pertenencia.
Fundada en 1989 por el líder comunitario Felipe Febles, la Gran Parada Dominicana del Bronx nació con el propósito de reconocer las contribuciones de los dominicanos al desarrollo económico, cultural y social de la ciudad. Treinta y siete años después, el desfile se ha consolidado como uno de los eventos más representativos de la diáspora en Estados Unidos, un espacio donde distintas generaciones celebran sus raíces, preservan sus tradiciones y fortalecen el vínculo con su herencia cultural.
Ese sentimiento fue compartido por Soriana Rodríguez, quien participó por tercera ocasión en el desfile.
“Vengo con mi hijo que hace parte de los Bronx Giants. Para mí es muy importante participar en el Desfile Dominicano del Bronx porque mantiene viva nuestra cultura, nuestras tradiciones y el orgullo de ser dominicanos. Mi deseo es que las nuevas generaciones conozcan nuestra historia, entiendan por qué celebramos este desfile y nunca pierdan el vínculo con sus raíces”, expresó.
A lo largo de Grand Concourse, decenas de coloridas carrozas recorrieron la avenida representando a organizaciones comunitarias, empresas, instituciones y líderes locales, sumándose al ambiente festivo que cada año caracteriza a la Gran Parada Dominicana del Bronx.

Entre ellas, la Asociación de Hoteles de la Ciudad de Nueva York (HANYC) y El Diario, patrocinadores del desfile, participaron con una carroza encabezada por el presidente y director ejecutivo de la asociación, Vijay Dandapani.
Para Dandapani, la presencia de HANYC en la Gran Parada Dominicana representa una oportunidad para reconocer el aporte que miles de trabajadores dominicanos realizan cada día a una de las industrias más importantes de la ciudad. La hotelería, uno de los principales motores económicos de Nueva York, cuenta con una amplia fuerza laboral inmigrante, en la que la comunidad dominicana ha desempeñado un papel fundamental durante décadas, ocupando puestos en áreas como servicio al cliente, recepción, operaciones, mantenimiento y administración.
“La comunidad dominicana es fundamental para la industria hotelera de la Ciudad de Nueva York. Tenemos miles de trabajadores dominicanos en nuestros hoteles, desempeñándose en distintas áreas de operación y servicio. Son personas trabajadoras, responsables y comprometidas. Siempre llegan a tiempo y hacen un trabajo excepcional. Honestamente, son algunos de los mejores trabajadores que tenemos”, afirmó Dandapani.
La comunidad dominicana es fundamental para la industria hotelera de la Ciudad de Nueva York. Tenemos miles de trabajadores dominicanos en nuestros hoteles, desempeñándose en distintas áreas de operación y servicio. Son personas trabajadoras, responsables y comprometidas”.
El presidente de HANYC señaló que el desfile también representa una oportunidad para acercarse a una comunidad que ha contribuido de manera decisiva al crecimiento del sector hotelero y reconocer públicamente ese esfuerzo.
“Estamos acá porque queremos que la comunidad dominicana sepa que la industria hotelera ofrece excelentes oportunidades para acceder a empleos estables y bien remunerados, con beneficios que permiten a las familias construir un mejor futuro. Lo más importante es el esfuerzo, la honestidad y el compromiso con el trabajo. Por eso nos sentimos orgullosos de celebrar hoy junto a la comunidad dominicana y reconocer su enorme aporte a nuestra industria y a la ciudad”, expresó.

Con más de un siglo acompañando a las comunidades latinas de Nueva York, El Diario, El Campeón de los Hispanos, también participó en esta edición de la Gran Parada Dominicana del Bronx. Para Ingrid Jiménez, directora de Ventas y Marketing del periódico, la celebración representa mucho más que un desfile.
“La Gran Parada Dominicana del Bronx representa el orgullo, la fortaleza y el legado de una comunidad que ha dejado una huella profunda en la historia de Nueva York. En El Diario,nos honra formar parte de esta tradición porque creemos en la importancia de reconocer el impacto de los dominicanos y de todas las comunidades latinas que, con su trabajo, su cultura y su perseverancia, enriquecen la vida de nuestra ciudad. Ese ha sido nuestro propósito durante más de un siglo: estar cerca de nuestra gente y reflejar las historias que construyen el presente y el futuro de Nueva York”, afirmó Jiménez.
A medida que el desfile avanzaba por Grand Concourse, las muestras de orgullo dominicano se multiplicaban entre el público. Niños envueltos en la bandera dominicana, familias ondeando pequeños pabellones tricolores y adultos luciendo los colores de su país daban vida al ambiente festivo que se respiraba a lo largo de la avenida. Personas de todas las edades, llegadas desde distintos puntos del área triestatal, convirtieron la jornada en un encuentro donde la identidad, las tradiciones y el apego por sus raíces reafirmaron un legado que ha trascendido generaciones.
Entre el colorido del desfile, Yolanda Vera, vecina del Bronx, destacó con un llamativo vestido confeccionado con los colores de la bandera dominicana y una sombrilla a juego, un atuendo que se ha convertido en su sello personal. Desde hace varios años participa en la Gran Parada Dominicana del Bronx y asegura que regresar cada verano es una forma de mantener vivas las tradiciones de su país y compartirlas con las nuevas generaciones.
“Me gusta venir al desfile y vestirme con los colores de mi bandera. Me recuerda las fiestas con mi familia en Santo Domingo. Es algo que espero cada año y quiero seguir haciéndolo para mostrar las tradiciones de mi país”, afirmó Vera.

El ambiente festivo también se reflejó en los comercios del sector. Restaurantes, cafeterías y pequeños negocios ubicados a lo largo de Grand Concourse permanecieron concurridos durante gran parte de la jornada, mientras cientos de asistentes aprovechaban el desfile para recorrer el vecindario.
Con el paso de las últimas carrozas y el eco del merengue y la bachata aún resonando en las calles del Bronx, la edición número 37 de la Gran Parada Dominicana del Bronx volvió a demostrar por qué se ha consolidado como una de las celebraciones culturales más importantes del verano neoyorquino.
Más allá de la música, el color y la fiesta, el desfile rindió homenaje a una comunidad que ha dejado una huella imborrable en Nueva York. Su aporte se refleja en las pequeñas empresas, las instituciones públicas, la vida cultural de la ciudad y también en una industria hotelera que recibe a millones de visitantes gracias al trabajo diario de miles de familias inmigrantes.

Entre abrazos, sonrisas y banderas ondeando al viento, la jornada dejó un mensaje que fue mucho más allá del desfile: la identidad dominicana continúa siendo una parte esencial de Nueva York, una ciudad que sigue creciendo gracias al trabajo, el talento y la resiliencia de quienes un día llegaron en busca de oportunidades y hoy forman parte indispensable de su historia.





