El verano se despide de Nueva York dejando una lección: la ciudad apostó a un “boom” turístico extraordinario por el Mundial, pero los balances oficiales confirman que esa promesa se quedó corta, en cuanto a la generación de empleos en el sector de la hospitalidad y la ansiada avalancha de visitantes en los meses de calor.
Un nuevo informe presentado esta semana por el contralor municipal Mark Levine, basado principalmente en datos económicos y turísticos de junio y julio, concluye que la Copa Mundial de Fútbol 2026 sí produjo un importante repunte de visitantes, pero el impulso llegó tarde.
“El turismo solo repuntó notablemente en la segunda mitad de julio, impulsado en parte por la final de la Copa Mundial en MetLife Stadium”, destacó Levine al presentar los hallazgos.
La ocupación hotelera superó el 90% durante la segunda mitad de julio, mientras las tarifas diarias de alojamiento también aumentaron considerablemente, según la edición de agosto del Informe Económico y Fiscal de la Contraloría de la Ciudad.
La combinación de más habitaciones ocupadas y precios elevados provocó que los ingresos mensuales por habitación disponible aumentaran más de 30% en julio frente al mismo mes de 2025.
Sin embargo, detrás de ese resultado se esconde una temporada desigual. La ocupación hotelera estuvo relativamente débil durante las primeras dos semanas de julio y solamente comenzó a despegar cuando el torneo avanzaba hacia sus etapas decisivas.
El efecto de la final
Los datos muestran una estrecha coincidencia entre la recuperación turística y la final mundialista del 19 de julio, aunque la Contraloría evita atribuir todo el crecimiento exclusivamente al evento deportivo.
El informe sostiene que el turismo fue impulsado “al menos en parte” por el partido decisivo celebrado en el estadio de Nueva Jersey. Esta precisión es importante, porque los indicadores muestran cuándo aumentaron la ocupación y los precios, pero todavía no permiten determinar qué proporción del crecimiento fue generada directamente por los aficionados al deporte rey.
Debido a la debilidad de las primeras dos semanas, la ocupación correspondiente a todo julio solamente registró un aumento modesto y terminó muy por debajo de las expectativas creadas antes del comienzo del torneo.
La relativa recuperación también se reflejó fuera de los hoteles. La asistencia y los ingresos de Broadway comenzaron a mejorar durante la última semana de julio y los primeros días de agosto, coincidiendo con el aumento de la ocupación y las tarifas hoteleras.
La cantidad de espectadores terminó superando las cifras de las mismas semanas de 2025, aunque todavía se mantiene ligeramente por debajo de los niveles comparables registrados antes de la pandemia.
El descenso claro de los turistas canadienses, la alta inflación, los problemas con los visados, los temores por las políticas migratorias y la guerra con Irán son varios factores que han incidido en el hecho de que finalmente Nueva York, no metió el golazo que esperábamos en cuanto a la actividad turística este verano”.
Reservaciones débiles
Nueva York había apostado a que los ocho partidos celebrados en MetLife Stadium, incluida la final, producirían un flujo extraordinario de visitantes durante junio y julio.
No obstante, las primeras señales ya advertían que las reservaciones avanzaban con menor fuerza de la esperada.
En conclusión, junio y julio se perfilaron como meses de demanda turística normal, en lugar de la temporada extraordinaria que se había pronosticado. Los hoteleros identificaron la menor presencia de visitantes internacionales como uno de los principales factores.
“El descenso claro de los turistas canadienses, la alta inflación, los problemas con los visados, los temores por las políticas migratorias y la guerra con Irán son varios factores que han incidido en el hecho de que finalmente Nueva York, no metió el golazo que esperábamos en cuanto a la actividad turística este verano”, concluyen analistas independientes del sector hotelero.
Esta tendencia se confirmó parcialmente durante junio. A pesar del comienzo de los partidos mundialistas, el número de visitantes extranjeros que ingresaron por los aeropuertos y puertos del área de Nueva York fue 5% menor que un año antes, de acuerdo con otro análisis de la Contraloría publicado en junio.
La recuperación de la segunda mitad de julio evitó un resultado más decepcionante, pero también reveló que el impacto del Mundial estuvo mucho más concentrado alrededor de la final de lo que habían anticipado algunos sectores empresariales.
El repunte de un par de semanas se produjo además en medio de una aceleración del costo de vida. La inflación interanual en el área metropolitana de Nueva York alcanzó 4.6% en julio, frente a 3.4% en todo el país.
Más ingresos, menos turistas
Los resultados muestran que una parte importante de las ganancias hoteleras provino del aumento de los precios y no exclusivamente de una expansión sostenida de la cantidad de huéspedes.
Las tarifas diarias subieron con fuerza al acercarse la final y junto con la ocupación superior al 90%, impulsaron los ingresos por habitación. Esto permitió a los hoteles aumentar considerablemente su facturación, aunque la ocupación acumulada de julio registró un crecimiento muy limitado.
El informe no detalla cuánto de ese incremento llegó a restaurantes, comercios, trabajadores, taxistas o pequeños negocios de los cinco condados. Tampoco permite establecer si los beneficios quedaron concentrados principalmente en los hoteles y establecimientos de Manhattan.
Poco crecimiento laboral
El turismo forma parte de un panorama económico más amplio en el cual la ciudad muestra mayor resistencia que el resto del país, pero también enfrenta escasa creación de empleos fuera del sector de salud.
“Mientras el verano llega a su fin, la ciudad de Nueva York continúa algo protegida de la economía debilitada que está tomando forma en el resto de Estados Unidos”, afirmó Levine.
El contralor describió la situación local como una economía de “pocas contrataciones y pocos despidos”: las empresas están creando pocos puestos de trabajo, pero tampoco se observa un aumento significativo de las cesantías.
La proporción de residentes empleados se mantuvo cerca de un máximo histórico durante la primera mitad de 2026, en contraste con la caída nacional. Sin embargo, el empleo en restaurantes, bares y hoteles, sectores directamente vinculados con el turismo y con la mano de obra hispana, permaneció esencialmente estancado durante los últimos meses.
El dato:
- 5% menos de turistas extranjeros recibió la Gran Manzana en sus aeropuertos los días previos al final del Mundial, en contraste con 2025.
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