La documentalista checa Helena Třeštíková ha convertido a Bára Basiková en el centro de su nuevo trabajo, Bára – Diary of a Rockstar (título aún sin estreno confirmado en España), un retrato que recorre 50 años de la vida de la cantante. La directora, homenajeada esta semana en el Festival de Cine Documental de Ji.hlava por su contribución al género, la define como una artista fascinante.

Antes de la Revolución de Terciopelo, Basiková cantó en bandas de rock como Precedens y Stromboli, grupos que, según Třeštíková, transmitían un sutil sentimiento contrario al régimen y tuvieron un impacto significativo. Siempre rebelde, tras 1989 dio el salto a los musicales, un género que había sido inaceptable durante la etapa comunista y que resultaba completamente nuevo para el público checo. La cineasta califica de deslumbrante su actuación en Jesucristo Superstar.

Una mirada de tres décadas a una mujer fuera de lo común

Třeštíková comenzó a filmar a la cantante en 1996, dentro de una serie de diez documentales de largo seguimiento, rodados durante cinco años, sobre mujeres de distintas profesiones. Le llamó la atención su situación familiar poco convencional: su marido se quedaba en casa cuidando a los hijos mientras ella trabajaba intensamente y mantenía a toda la familia, algo muy inusual en la República Checa de aquel momento.

Cinco años después se terminó la película Bára B. (LIVE), que se emitió por televisión. Años más tarde, la directora acordó con la productora Negativ continuar filmando los capítulos que iban surgiendo en la vida de la artista. Con la incorporación de material de archivo, logró ampliar la línea temporal del documental otros 20 años.

A lo largo de este tiempo, Basiková ha mostrado una cualidad constante: la honestidad absoluta. Según Třeštíková, la cantante nunca quiso enseñar ante la cámara una versión distinta de sí misma y habló con total franqueza de sus alegrías y de sus dificultades, que fueron muchas: en esos 30 años pasó por tres matrimonios y tres divorcios. La directora subraya que, mientras la mayoría de las cantantes cuidan al detalle su imagen mediática, ella nunca lo ha hecho.

Una versión ampliada para la televisión checa

La cineasta reconoce que esta vez contaba con una cantidad enorme de material y que no todo podía entrar en la película. Por eso se preparó una versión televisiva en tres partes, con algunas escenas clave más largas y otras actividades de la artista, como el libro que escribió y que luego se adaptó al teatro o su apoyo activo al actual presidente checo, Petr Pavel, durante las elecciones.

Třeštíková ha retratado a mujeres que afrontaron adicciones, pobreza y soledad, pero considera que el caso de Basiková es distinto. Como cantante conocida, estuvo sometida a un mayor escrutinio mediático que otras protagonistas cuyas vidas eran del todo privadas, aunque en lo personal se enfrentó a los mismos problemas que muchas mujeres.

Esa mezcla de crisis personales y profesionales ha conquistado al público que ya ha visto el documental, estrenado en el Festival de Karlovy Vary, donde ganó el premio del público, y en los cines checos el 17 de septiembre. La directora no buscaba un documental de rock, sino contar la historia de una mujer y madre que resultó ser una estrella del rock. Tras más de 40 años trabajando con este método, asegura que su mayor atractivo es que tiende un puente entre el cine documental y las historias que escribe la propia vida.