Empresarios dominicanos se ven obligados a pagar hasta 5,000 dólares semanales a bandas armadas haitianas para permitir el paso de alimentos, materiales de construcción y otras mercancías hacia Haití, especialmente por la zona fronteriza de Jimaní.

La denuncia fue realizada por Iván García, presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, durante una entrevista con el periódico Listín Diario, en la que reveló que estos pagos se han convertido en una práctica para mantener activo el intercambio comercial entre ambos países.

Según explicó García, los comerciantes dominicanos y haitianos deben reunir semanalmente importantes sumas de dinero para entregarlas a los grupos armados que controlan determinadas rutas del territorio haitiano. De lo contrario, las mercancías no pueden continuar su recorrido hacia los establecimientos comerciales del vecino país.

El dirigente empresarial aseguró que esta situación se registra desde el asesinato del expresidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido en julio de 2021, cuando las bandas armadas comenzaron a ampliar su dominio sobre distintas zonas, particularmente en el sur de Haití.

García señaló que uno de los puntos más críticos se encuentra en Malpasse, del lado haitiano de la frontera con Jimaní, donde los grupos armados mantienen controles sobre la carretera utilizada para transportar mercancías.

Explicó que, una vez los vehículos cruzan la frontera, se encuentran con puntos de control establecidos por las bandas, cuyos integrantes exigen dinero para permitirles continuar el trayecto.

El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes indicó que, aunque también se reporta presencia de estos grupos en rutas vinculadas a Elías Piña, la situación es más preocupante en la zona de Malpasse. Agregó que, según su conocimiento, esta práctica no se presenta de la misma manera por la frontera de Dajabón.

Asimismo, explicó que los empresarios dominicanos participan en ocasiones en estos pagos para evitar la paralización de las operaciones y garantizar que sus clientes haitianos puedan continuar adquiriendo productos en los almacenes ubicados en territorio dominicano.

El dirigente advirtió que los principales perjudicados son los consumidores haitianos, debido a que los comerciantes terminan incorporando estos pagos adicionales al precio final de los alimentos y demás productos.

García sostuvo que, cuando los grupos armados no reciben el dinero exigido, impiden el tránsito de los vehículos cargados de mercancías, lo que obliga a los comerciantes a buscar acuerdos para mantener las operaciones.

Finalmente, destacó que las dificultades que enfrenta Haití para recibir mercancías a través de sus puertos han incrementado su dependencia del comercio fronterizo con República Dominicana, especialmente para el abastecimiento de alimentos y materiales de construcción.