Nueva York confirmó por primera vez un caso de infección por el virus Bourbon, una enfermedad poco frecuente transmitida por la picadura de garrapatas que preocupa a las autoridades sanitarias por una razón clave: no existe una vacuna, tampoco una prueba comercial para diagnosticarla de forma rutinaria, ni un tratamiento específico para combatirla.
El hallazgo, ocurrido en Long Island, también plantea la posibilidad de que existan más contagios que nunca fueron identificados, debido a que sus síntomas se parecen a los de otras enfermedades transmitidas por garrapatas, como la enfermedad de Lyme.
El primer caso de virus Bourbon en Nueva York
El caso corresponde a Michael Larkin, un hombre de 67 años del condado de Suffolk, quien fue picado por 2 garrapatas estrella solitaria mientras realizaba trabajos al aire libre en 2021.
En un primer momento, los médicos sospecharon que padecía la enfermedad de Lyme y le administraron el tratamiento antibiótico habitual para esa infección. Sin embargo, el cuadro continuó empeorando.
Larkin desarrolló fiebre, sarpullido, intensos dolores de cabeza y sudores nocturnos, síntomas que obligaron a su hospitalización durante 5 días. Finalmente, logró recuperarse por completo.
Lo más llamativo es que el diagnóstico definitivo no llegó sino hasta 4 años después, gracias a pruebas especializadas capaces de detectar el virus Bourbon, una herramienta que no forma parte de los análisis clínicos habituales.

¿Qué es el virus Bourbon?
El virus Bourbon fue identificado por primera vez en el condado de Bourbon, Kansas, de donde toma su nombre.
Se transmite, principalmente, mediante la picadura de la garrapata estrella solitaria, un arácnido fácilmente reconocible por el punto blanco que presenta sobre el dorso de las hembras.
Aunque los casos confirmados siguen siendo muy escasos, especialistas advierten que podría tratarse de una enfermedad subdiagnosticada.
Hasta ahora, la mayoría de los contagios registrados en EE.UU. se concentran en Kansas, Oklahoma y Missouri, donde se documenta menos de un caso confirmado por año. 2 de esos pacientes fallecieron debido a complicaciones relacionadas con la infección.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que muchas enfermedades transmitidas por garrapatas presentan manifestaciones muy similares entre sí.
Entre los principales síntomas del virus Bourbon destacan: fiebre, dolor de cabeza, fatiga intensa, dolores musculares, erupciones o sarpullido y sudores nocturnos.
Precisamente esa similitud con otras infecciones dificulta el diagnóstico temprano.
La OMS recomienda acudir de inmediato a un profesional de la salud cuando una persona desarrolla fiebre u otros síntomas tras haber sufrido una picadura de garrapata.
Médicos creen que podría haber muchos más casos
El doctor Luis Marcos, especialista que atendió al paciente en Long Island, considera que el caso probablemente no sea un hecho aislado.
“Ahora sabemos que el virus puede ser letal. En Long Island tenemos muchas garrapatas estrella solitaria y esto podría ser solo la punta del iceberg”, señaló.
El médico también afirmó que la infección “probablemente sea más frecuente de lo que pensamos”, especialmente considerando la creciente presencia de estas garrapatas en Nueva York y otros estados del noreste.
Para los especialistas, la falta de pruebas diagnósticas comerciales impide conocer la verdadera magnitud del problema.
¿Por qué están aumentando las garrapatas?
Los expertos relacionan la expansión de la garrapata estrella solitaria con varios factores ambientales.
Uno de ellos es el crecimiento de la población de ciervos de cola blanca, animales fundamentales para el ciclo de vida de estas garrapatas. La desaparición de muchos de sus depredadores naturales y la expansión suburbana han acercado a los ciervos a las zonas residenciales.
A ello se suman los inviernos cada vez más suaves y las temporadas cálidas más prolongadas, condiciones que permiten que las garrapatas permanezcan activas durante más meses del año y continúen expandiéndose hacia el norte.
Además del virus Bourbon, la garrapata estrella solitaria también puede transmitir la ehrlichiosis y provocar el síndrome alfa-gal, una extraña alergia que puede provocar reacciones graves tras consumir carne roja y algunos productos lácteos.
Cómo reducir el riesgo de picaduras
Dado que no existe una vacuna ni un tratamiento específico contra el virus Bourbon, la prevención sigue siendo la mejor herramienta.
Las autoridades sanitarias recomiendan:
* Evitar caminar entre hierba alta, arbustos y zonas boscosas.
* Caminar por el centro de los senderos cuando se realicen actividades al aire libre.
* Usar ropa de manga larga y pantalones largos.
* Aplicar repelentes registrados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA), como los que contienen DEET.
* Tratar la ropa con permetrina al 0.5%.
* Revisar cuidadosamente todo el cuerpo al regresar del exterior.
* Retirar cualquier garrapata lo antes posible utilizando pinzas de punta fina.
Especialistas insisten en que cualquier persona que presente fiebre, sarpullido o malestar general después de una picadura debe buscar atención médica de inmediato, ya que identificar estas infecciones oportunamente puede ser determinante para evitar complicaciones graves.
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