Encuestas dan ventaja a la gobernadora, pero Blakeman lidera entre independientes y casi la mitad de los latinos no lo conoce
A pocas semanas de las elecciones del 3 de noviembre, Nueva York se prepara para decidir si mantiene a la demócrata Kathy Hochul al frente de la gobernación o entrega el mando al republicano Bruce Blakeman, actual ejecutivo del condado de Nassau.
En este escenario cuando se pone la lupa en las principales encuestas, absolutamente todas favorecen claramente a la mandataria, aunque difieren sobre el tamaño de una ventaja que tendrá una prueba concreta desde el próximo domingo 24 de octubre, cuando comienza el voto anticipado.
Sin embargo, algo parece estar muy claro en los sondeos iniciales: en la Gran Manzana, uno de los principales feudos demócrata de todo el país, Hochul luce cómoda hasta ahora para arrasar en esta contienda.
Entre los electores latinos del estado de Nueva York, la actual mandataria mantiene una amplia ventaja: la encuesta de Siena, realizada del 11 al 17 de septiembre, registró un respaldo a su reelección del 60% frente al 25% para el republicano. Mientras un 15% no sabía por quién votaría o no respondió.
Asimismo, para el 47% de los hispanos consultados en ese momento, Blakeman es un gran desconocido.
La noticia para el aspirante respaldado por Trump en este momento de la disputa, es que esta misma encuesta lo ubica con una leve ventaja entre los independientes en todo el estado. Ese contraste coloca la movilización de las bases y la conquista de votantes fuera de los partidos en el centro de la recta final.
“Se me para al frente y no sé quién es el señor Blakeman. Yo aún no he decidido por quién voy a votar para la gobernación. Debo chequear bien las propuestas de cada quien”, estimó Carla González, una electora dominicana del Alto Manhattan.
La ventaja de Hochul
Dos mediciones recientes de comienzos de octubre, ofrecen resultados similares para el total de los sufragantes sin especificar el origen étnico: Emerson College/PIX11 sitúa a Hochul con 52% frente a 40% de Blakeman, mientras Marist registra una diferencia de 53% a 42%.
En septiembre, Siena había encontrado una ventaja demócrata de nueve puntos, 50% a 41%, y Quinnipiac una distancia mayor, de 58% a 39%.
De acuerdo con los balances se puede precisar que la ciudad de Nueva York constituye uno de los principales soportes de Hochul. Marist le atribuye un respaldo del 69% entre los electores de los cinco condados, aunque el republicano aventaja a la gobernadora entre los independientes a escala estatal, con 49% frente a 42%.
“Honestamente no es que conozca muy bien las ideas de los candidatos a la gobernación, porque lamentablemente toda la política en este país se maneja como una película barata de buenos y villanos. En este caso, más que las propuestas, todo se debate entre los anti- Trump y los pro-Trump. En ese caso, como desconozco todavía qué ofrece cada quien. No sé como independiente por quién voy a votar”, comentó el educador colombiano Jesús Freitas, residenciado en Manhattan por 30 años.

Conquista de votantes
Ese contraste coloca la movilización de las bases y la conquista de votantes fuera de los partidos en el centro de la recta final que ya arranca la próxima semana.
“Yo honestamente estoy harto de que todo se maneje entre demócratas y republicanos, cuando la tendencia es que gran parte de los electores están decepcionados de ambos partidos. Nos obligan a escoger entre el menos malo. Y en ese escenario, yo votaré por Hochul”, opinó Clara Gutiérrez una educadora residente de Manhattan.
Sin embargo, la encuesta más reciente de Pollfinity, realizada del 8 al 12 de octubre entre 499 votantes registrados, presenta una carrera más cerrada: Hochul obtiene 47% y Blakeman 44%, con un margen de error informado de ±4.8 puntos.
Pero como advirtieron algunos portavoces de la campaña de Hochul a El Diario “las diferencias metodológicas entre sondeos impiden interpretar esos resultados como una caída de la gobernadora. Además, todas estas mediciones preceden al debate del 13 de octubre. Nuestra opción sigue creciendo. La agenda republicana es un atentado a la calidad de vida de los neoyorquinos”.
Por su parte, Basil Smikle, estratega político y exdirector del Partido Demócrata en Nueva York apuntó a la publicación New York Focus: “esta contienda será más reñida de lo que algunas encuestas públicas han sugerido. Pero creo que ella gana en noviembre”.
Desde la arena republicana, la lectura es que la ventaja de Hochul es mucho menos sólida de lo que muestran las encuestas. El propio Blakeman sostiene ante medios locales que la carrera está “prácticamente empatada” y que Siena subestima el apoyo que sigue creciendo.
Entretanto, el estratega republicano David Catalfamo ha dicho que la gobernadora es “muy vulnerable” por el costo de vida.
ICE en el centro del debate
La distancia entre los candidatos quedó expuesta en materia migratoria, en medio de la controversia por las actuaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Durante el debate organizado por Spectrum News/NY1 esta semana, Hochul cuestionó los operativos y sus consecuencias familiares, mientras Blakeman defendió la cooperación de las autoridades locales con la agencia federal como una herramienta de seguridad pública.
“ICE está fuera de control, especialmente en el condado de Nassau”, afirmó Hochul.
La gobernadora relató el caso de Norman, un niño de 11 años cuyo padre fue detenido por policías de Nassau cuando se dirigía a un Home Depot y permaneció durante meses en un centro de detención. En este sentido, Blakeman respondió mencionando los asesinatos de dos mujeres en su condado, atribuidos por él a inmigrantes indocumentados.
El intercambio también abordó el caso del dominicano Oscar Belgal, baleado por un agente de La Migra durante un intento de arresto en Marble Hill, mientras un niño de cinco años estaba dentro del vehículo.
“Todo esto pasa porque Kathy Hochul nos ha convertido en un estado santuario”, sostuvo Blakeman al responsabilizar a las políticas de la gobernadora. En contraste, la mandataria le reprochó que no condenara la actuación del agente y destacó el peligro para el menor.
Asimismo, la mandataria defendió las restricciones a los acuerdos de cooperación migratoria conocidos como 287(g), pero rechazó que su posición equivalga a proteger a quienes cometen delitos.
“Nueva York no es un santuario para criminales”, afirmó.
Blakeman, por su parte, introdujo un claro matiz respecto de Trump: respaldó permisos de trabajo para inmigrantes con años de residencia, empleo y sin problemas con la justicia.

El gran terreno en disputa
El bolsillo constituye el otro gran terreno de disputa. En la encuesta de Quinnipiac, el costo de vida encabezó las prioridades electorales con 28%, seguido de la economía, con 21%. Emerson encontró que la economía era el principal problema para el 34%, seguida de la asequibilidad de la vivienda con 17%.
En este sentido, Blakeman responsabilizó a Hochul por el encarecimiento de los servicios públicos y reiteró su promesa de reducir a la mitad las facturas eléctricas. También defendió permitir la extracción de gas natural mediante fracking a gran escala.
Hochul destacó los cheques de hasta $200 destinados a compensar costos de energía y su moratoria de un año para grandes centros de datos, cuyo consumo eléctrico ha generado preocupación.
De igual forma, la gobernadora atribuyó parte del aumento de los alimentos a los aranceles de Trump y el encarecimiento de la gasolina a la guerra con Irán.
Blakeman respondió que esas referencias al presidente buscaban desviar la discusión del “terrible desempeño” de la administración estatal.
El dato:
- 95% de probabilidades de ganar tenía la gobernadora Hochul a principios de octubre en los mercados de predicción como Kalshi y Polymarket.
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