Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron este miércoles un acuerdo de cooperación nuclear civil que permitirá avanzar en la creación de un programa de energía atómica en el reino con participación de empresas estadounidenses, informó el Departamento de Energía de EE.UU.
El pacto fue suscrito por el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, y el ministro de Energía saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, e incluye un acuerdo bilateral de salvaguardias. Ambos documentos establecen el marco legal para una cooperación que podría extenderse durante décadas y movilizar inversiones multimillonarias.
“En conjunto, estos dos acuerdos sientan las bases jurídicas para una asociación multimillonaria de décadas de duración que impulsa varios objetivos económicos y estratégicos prioritarios, incluida la no proliferación nuclear”, señaló el Departamento de Energía en una publicación en X.
Wright aseguró que el convenio mantendrá los estándares de seguridad y no proliferación exigidos por Washington.
“Tengan la seguridad de que estos acuerdos mantienen los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación”, afirmó el secretario de Energía, quien destacó además el uso de tecnología y conocimiento científico desarrollados en Estados Unidos.
La Administración de Donald Trump había autorizado previamente el acuerdo, según confirmó un alto funcionario estadounidense a NBC News bajo condición de anonimato. El pacto contempla que compañías de Estados Unidos participen en la construcción del programa nuclear saudí.
Debe pasar por el Congreso
El acuerdo deberá pasar ahora por el Congreso estadounidense. La legislación establece un procedimiento que permitiría a los legisladores bloquearlo, aunque los republicanos mantienen la mayoría en ambas cámaras.
El convenio ha generado preocupación entre algunos legisladores demócratas, quienes han cuestionado la posibilidad de que Arabia Saudita avance hacia el enriquecimiento de uranio y han pedido al Congreso rechazar el pacto.
El secretario de Estado, Marco Rubio, respondió a esas inquietudes antes del anuncio oficial y aseguró que Washington no aceptará acuerdos que impliquen riesgos de proliferación nuclear.
“Estados Unidos no llegaría a ningún acuerdo con ningún país del mundo que conlleve el riesgo de proliferación”, afirmó Rubio.
Acuerdo en tiempos de guerra
El pacto se anuncia mientras Estados Unidos e Israel mantienen una guerra contra Irán, cuyo Gobierno ha negado de manera reiterada que busque desarrollar armas nucleares. Trump ha insistido en que Teherán no debe tener capacidad para fabricar una bomba atómica.
Arabia Saudita es uno de los principales socios de Washington en Oriente Medio y ha estrechado sus vínculos con la Administración Trump desde el regreso del presidente a la Casa Blanca en 2025.
El acercamiento entre ambos gobiernos se produce pese a las críticas que ha recibido el príncipe heredero Mohamed bin Salman por el asesinato en 2018 del periodista Jamal Khashoggi, un caso en el que la inteligencia estadounidense lo señaló como responsable.
El reino también se ha visto afectado por las consecuencias del conflicto con Irán. Además de los ataques iraníes en respuesta a la ofensiva estadounidense, los rebeldes hutíes de Yemen han anunciado un bloqueo marítimo en el mar Rojo contra embarcaciones saudíes.


