
Un hombre de 36 años en Kentucky fue acusado de abusar repetidamente de su hija de apenas tres meses, a quien presuntamente tapó la boca y la nariz para impedir que llorara y luego justificó ese comportamiento ante las autoridades como una forma de “entrenar” a sus hijos “como perros”.
Shaun Christopher Webb enfrenta 10 cargos graves de abuso infantil en primer grado y permanece detenido en la cárcel del condado de Boone con una fianza fijada en $500,000 dólares.
Durante el interrogatorio posterior, Webb habría reconocido ante las autoridades que los niños son “como perros, hay que entrenarlos y establecer límites”.
Según la declaración jurada publicada por Law&Crime, también admitió que cubría la boca y la nariz de su hija para “privarla de oxígeno”, un método que consideraba una forma de corregir su comportamiento.
La investigación se inició cuando un detective de la Oficina del Sheriff del Condado de Boone recibió el pasado viernes un video grabado dos días antes dentro de la vivienda familiar en Walton.
Las imágenes procedían de una cámara instalada en la sala y, según las autoridades, mostraban a Webb solo con sus dos hijos: la bebé y un niño de dos años.
El documento judicial sostiene que, mientras la niña lloraba, Webb la sacó del sofá, la colocó en el suelo y presuntamente la abofeteó.
Después habría sujetado su cabeza y cuello con ambas manos durante unos 19 segundos. Las autoridades también lo acusan de cubrir repetidamente la nariz y la boca de la bebé.
“¡Deja de llorar!” y “¡Vas a aprender!”
Según la declaración jurada, el padre repitió esta acción varias veces cada vez que la niña volvía a llorar.
En distintos momentos, la bebé dejó de llorar mientras continuaba moviendo los brazos y las piernas. Los episodios en los que Webb habría cubierto su boca y nariz duraron, según el documento, entre 10 y 13 segundos.
En la última ocasión, el acusado presuntamente gritó: “¡Deja de llorar!” y “¡Vas a aprender!”.
Durante la entrevista con los investigadores, Webb habría reconocido “lo que se observó en el video” y explicó que el llanto de sus hijos le resultaba extremadamente irritante.
“Me irrita muchísimo, como si me arañaran una pizarra”, habría dicho, según la declaración jurada.
El caso también llevó a los investigadores a preguntarle por su hijo mayor. Webb habría admitido haber utilizado el mismo método con el niño de dos años aproximadamente cuatro veces antes de que cumpliera nueve meses.
#Padre #acusado #asfixiar #bebé #meses #para #entrenarla #como #perro

